Opiniones

Jorge López

Trabajando la tierra que nos da de comer

A los 23 años cuando me hice autónomo podía observar comiendo un bocata de jamón, personas, empresarios, gente conocida que se bastaba con una servilleta y un boli para desempeñar el plan de empresa, una oferta de un producto o como una agenda para apuntar un teléfono para llamar luego. Desde ese día, me llamó la atención y fue algo que no tardé en descubrir y unirme al club de los trabajadores/autónomos del papel de servilleta. No será porque ya pertenecía al club del puño con boli, ese me lo enseño mi padre, pero en verano se borraba.

Los últimos 4 o 5 años, todos los miércoles si la faena lo permite, nos juntamos cinco o seis amigos a cenar “siempre” en el mismo bar. Es un día que está a mitad de semana, que espero con ansia y “PLOM”, Miércoles. Movimientos de tierras, formación, ganadería y agricultura son temas tratados durante aproximadamente casi tres horas puesto que son los correspondientes trabajos de todos nosotros. ¿Qué locura verdad?, terminar de trabajar para hablar de trabajo.
¡Pues bien! Llegó el día que, toco hablar de formación y es que había un problema. Uno de mis amigos me dijo – Oye Jorge, tu no harás esas cosas de los sulfatos – Yo, director de un centro de formación dedicado a la rama de comercio y marketing y servicios socioculturales, pues respondí, - No, lo miro -.

Servilleta en mano, apunté tan ansiada petición y puse en marcha uno de mis mecanismos favoritos. Moverme, Investigar e informarme sobre algo desconocido. Al cabo de un mes y medio y tras varias reuniones, viajes a Zaragoza, Teruel… estábamos formando a 350 alumnos  en “lo de los sulfatos”. Para mi sorpresa, no sólo de Alcañiz sino de varias comarcas, algo que es muy importante para mí personalmente.

Gracias a esta servilleta, durante varios meses pude conocer el gremio del que hasta ahora solo sabía que era “el trabajo de mis amigos”.  El agricultor o agropecuario puedo definirlo como la persona que trabaja de sol a sol, que le faltan horas al día, que Sábados y Domingos dedican su vida a su trabajo, un trabajo que casi se convierte en Arte. Personas que ante la presión de los nuevos cambios del Fondo Social Europeo, tienen que invertir en horas de formación para poder desempeñar su trabajo varios años más. Personas que sufren unos recortes o modificaciones de la PAC en la provincia de Teruel y que tienen su válvula de escape en San Isidro.

Quiero aplaudir a un sector que en el Bajo Aragón que genera riqueza, trabajo, flujo económico, inversiones, vida. Quiero aplaudir y felicitar a los agricultores porque su trabajo, es un duro trabajo y que hay que cuidarlos, mimarlos, tratarlos como un Tótem, porque son pilar fundamental de nuestra comarca. Quiero dar las gracias por esos San Isidro que he tenido oportunidad de compartir con vosotros y demostrar que detrás de tanto duro trabajo hay personas, familias muy muy felices.

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