
Hospital cercenado
Entérome por boca de un consejero aragonés, que iba a haber recortes en el proyectado hospital, siendo estos de camas. Pensando al principio que las iban a hacer más cortas, dime luego cuenta de que no era por ese lado el tijeretazo sino en la cantidad, aludiendo a un estudio. Bien me dije, sin duda ese estudio, debe haber dejado claro que Alcañiz ya no es ciudad de las más importantes del reino por la abundancia de cánceres y así son necesarios menos catres por ser habitantes sanos.
Volví a errar, pues no era por estar sanos, sino por ser pocos y cada vez menos. Por lo que colegí que si éramos pocos y cada vez menos, seríamos más viejos y achacosos por lo que sería menester o tener más camas o matarnos antes.
Aunque inicialmente me sobresalté, la reflexión púsome en mi sitio, pues caí en la cuenta de que estamos en la voluntad manifiesta de los partidos que se han manifestado reiteradamente en contra de los recortes y no permitirán que lleguemos antes a muertos que a achacosos.
Otro problema vi en estas palabras y fue saber que el consejero daba por hecho que nuestra población iba a disminuir, que cada vez íbamos a ser menos. Más duelo y quebranto en mi seso, pues es acabar con estas tierras ya de por sí poco pobladas el tener menos gentes.
Pero como soy algo animoso caí en la cuenta que Antonio Arrufat, que por sí y por sus compañeros han tenido como luchador contra el despoblamiento, desde el cargo que ahora ocupa no dejará que nadie, por muy amigo suyo que sea de con estas tierras en yermos y seguro que conseguirá no sólo que sus hijos no la abandonen sino que regresen los que se fueron. Así tranquilo me quedo, pues parece ser que entre los que protestan y los que hacen, en buenas manos estamos.
Homenajeados quedan los quijotes que este año tienen a bien celebrar el cuarto centenario de la publicación de su segunda parte.
