
El pichín
Hace unos días un amigo que trabaja como autónomo para empresas y particulares, me comentaba que después de hacer un trabajo para un particular, éste le solicitó que le cobrara el importe sin IVA. No es normal, pero debe ser habitual y nadie se esconde de pedir que se cometan estos delitos.
Pero el caso tiene un agravante. El personajillo que quería emular a los bárcenas de esta sociedad era funcionario.
Mi amigo le dijo: “pichín, que el sueldo que tu cobras viene de estos impuestos”.
No conozco al pichín en cuestión, ni quiero. Se lamentará de que no le suben el sueldo, de los recortes y se pondrá camisetas de todos los colores. Pero si toca defraudar, el primero, que con el “ejemplo que nos dan…”, dirá. Y es que a pesar de que somos mayorcicos, a pesar de que ya deberíamos tener un concepto de la ética un poco desarrollado. A pesar de que ponemos siempre que podemos a Bárcenas y compañía a bajar de un burro, en cuanto podemos defraudamos, porque a nuestra edad y con nuestra oposición sacada nuestro ejemplo, entre todos los ejemplos del mundo es el del defraudador. ¡Pobres de nosotros si estos fueran los que pudieran meter mano a la caja de todos!
No seas pichín, que el sueldo, las carreteras, las sanidades, las educaciones, las ayudas,… salen de estos impuestos.
