Opiniones

José Alberto Pellicer

La farola de Alcañiz

Hace un tiempo los sintecho vendían La Farola, un periódico con el que recaudaban fondos en vez de pedir dinero.

Desde hace casi dos años La Farola es una petición para que se restituya la que había en la plaza de España de Alcañiz.

Debe ser una vindicación simbólica, pues la incapacidad del Ayuntamiento ya ha quedado puesta de manifiesto, cerca de dos años para restituir una farola que, según dijo el alcalde, pagaba la compañía del seguro de quien la rompió, es una muestra de inutilidad total.

Porque lo realmente importante es que Alcañiz, lejos de vídeos promocionales que buscan ángulos imposibles para sacar buenas imágenes, es una ciudad impresentable para los turistas que vienen y que viendo el engaño no vuelven. El turista se encuentra calles sucias y abandonadas, llenas de cicatrices que no se reparan, aceras imposibles, no ya para quienes van en sillas de ruedas, sino para todos, zonas abandonadas, ruidos de bares permitidos por la noche, molestias a los vecinos, falta de mantenimiento en general y ningún plan de inversiones para mejorar la visión de los turistas.

Los alcañizanos, nos hemos acostumbrado de tal forma a la desidia que tomamos como normal algo que no merecemos.

Un día de estos se pondrá la farola en la plaza y se puede llegar a tener tan poca vergüenza que es posible que en vez de esconderse avergonzados por la ineficacia, alguno pretenda hacerse una foto como si fuera un logro. Todo un símbolo de la decadencia humana. ¿Y si recuperaran el periódico La Farola para ellos? Igual se lo compraba.

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