Opiniones

José Alberto Pellicer

Otro año la 10 K

La carrera de 10 K organizada por el Tragamillas de Alcañiz, consta de unas horas de espectáculo y muchísimos días de trabajo.

Otros años he colaborado en esas cosas que aparentemente llevan esfuerzo, como poner vallas o desmontar pancartas y me parecía que con eso ya había hecho una buena parte del trabajo. Este año lo he seguido de cerca y es inimaginable la de puertas que han de tocarse, las reuniones necesarias, las gestiones, la búsqueda de material, las compras, los montajes previos, los cálculos necesarios para que cuadre el dinero, cuadren los atletas en su sitio, cuadren los tiempos de paso, cuadren las exigencias de las federaciones, se habiliten habitaciones para los que vienen de fuera, se resuelvan problemas con los de dentro, se luche con las rácanas instituciones, se organice a los voluntarios, se templen cuerdas y se aflojen otras para que todo el mundo tenga cabida.

Organizar una carrera como esta ha supuesto que algunas personas hayan dejado su trabajo a un lado, otras hayan pedido vacaciones para trabajar catorce horas diarias en el anonimato y expuestos a la crítica.

Me molesto muchas veces cuando se dice que la sociedad alcañizana es pasota y no hace nada. No es cierto. Quizás no acuda como público todo lo que se desearía, pero trabajar, trabaja mucho.

Una vez finalizada la prueba me he cruzado con Capuchín, el Capuchín del Tragamillas que trabaja en el Ayuntamiento y que otros años es el más lento corriendo. Me lo he cruzado como un millar de veces más que nos hemos cruzado estos días, pero ha venido a darme un abrazo. Había salido todo bien. Me ha sorprendido tanto que no le he respondido con la efusividad obligada.  

Sirva esto para dar un abrazo a Capuchín y a todos los capuchines que trabajan para que sus hijos y los hijos de los demás, ante todas las tentaciones de la vida, buenas y malas, opten por la tentación de correr para superarse.


(A Capuchín, a Luis, a Paco, a Ángel, a Alfredo, a Juan Ignacio, a Pepe, a Ana, a José Antonio, a Laura, a Sergio, a Pitu, a Juanjo y a tantos otros que, con perdón, me dejo).

 

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