Opiniones

José Alberto Pellicer

La fuente luminosa


Todos los alcañizanos sabemos que tenemos una fuente luminosa, sabemos dónde está, sabemos lo que ocupa, pero nadie o casi nadie la ha visto con agua ni con luces.

Son estas cosas que pasan en Alcañiz, donde el cine Roch sigue siendo lugar de citas, donde la cuesta de Barajas casi nadie sabe cómo se llama, done el Bazar Pasaje está al principio de la cuesta de Vílchez.

Han pasado lustros, y seguirán pasando, sin que nadie eche en falta ni el agua, ni la luz. Son esos tropezones tremendos que tenemos en nuestra ciudad, que por habituales nos parecen invisibles y no molestos. Sabemos dónde está pero no nos planteamos para qué sirve. Quizás es por si gana la selección española un mundial o el Alcañiz de fútbol asciende a primera. Es un uso escaso, pero parece que el único.

Han pasado alcaldes y alcaldesas y nadie se ha planteado que una fuente luminosa pudiera ser una fuente luminosa.

Podrían plantearse ajardinarla totalmente haciéndola desaparecer. Pero no. Entonces a los alcañizanos nos habrían quitado un elemento de identidad.

A ningún partido se le puede echar en cara ningún incumplimiento, porque nadie incluía en su programa ni agua ni luz para la fuente luminosa. Es invisible. Es la invisibilidad del abandono.

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