
Siempre la pagan los mismos
Cuando los trabajadores del metro están de huelga, quienes lo pagan son
los que utilizan ese transporte público, en ningún caso los que van en coche oficial y con chófer. Si hay pérdidas por la huelga, se sube el billete y lo siguen pagando los mismos.
Cuando los trabajadores de la sanidad están de huelga, quienes lo pagan son los afiliados, los que no tienen dinero para ir a la privada.
Cuando los maestros están en huelga, son los hijos de quienes no pueden pagar la educación privada los que dejan de recibir las clases. Los cachorros de rajoys y zapateros están en colegios privados.
Cuando los agricultores están en huelga, las verduras no llegan a casa de los que no tienen criada para pagar lo que sea necesario para tener la hoja de perejil que adorne sus platos.
La huelga, que es un derecho, es un sistema que ya está caduco. Que causa problemas a los mismos y los mismos son los menos pudientes.
Después de tantos años de lucha obrera, siguen sin llegar ideas imaginativas.
Se podría ir a protestar y no dejar dormir a casa de los senadores, diputados y consejeros.
Se podría ir con el hombre de frac señalando por la calle a los culpables de nuestros problemas.
Se podría abochornar públicamente a quien con la obligación de gobernar nos desgobierna.
Ya está bien de que cuando los malos políticos la cagan, siempre la paguen los mismos.
Y cuando los mismos protestan, también sean los mismos los afectados.
