Opiniones

José Antonio Calvo

España en quiebra ¡Otra vez!

Si alguno duda de asertos como “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra” o duda de que la historia de la humanidad es renuente para los aciertos y redundante para los errores, les recordaré que tal día como hoy, en 1575, se declaró la segunda bancarrota de Felipe II. Los paralelismos con la actual situación económica de España asombran, pasado casi medio milenio.
El Rey había heredado de su padre, el Emperador Carlos I, un Imperio en ruina. Podía haber hecho muchas cosas para afrontar la deuda, España era rica, pero su empeño en mantener la carísima estructura territorial de un Imperio en el que “no se ponía el sol” había diezmado la otrora poderosa Hacienda de Castilla. Todos los ingresos de la Corona eran a base de préstamos y no entraba suficiente dinero por ningún sitio que permitiese emitir más deuda. De vez en cuando llegaban las remesas del Quinto Real, el impuesto que las colonias de ultramar enviaban en oro y plata a la Corona y que, dado el notable apego a la corrupción y a la evasión de impuestos de los gobernadores periféricos, llegaba ya disminuido. Aun así, la abundancia de metales preciosos procedente de las colonias y el aumento consecuente de la masa monetaria circulante, creó una burbuja y una sensación de falsa riqueza que hizo aumentar exponencialmente precios y salarios. La llamada “Revolución de los Precios”, afectaba a toda Europa, pero que era especialmente dura en España. El grano subió un 50%. Los salarios, lo suyo, La presión fiscal, a las nubes. El fenómeno, acabó con nuestra competitividad llevándose por delante, entre otras cosas, toda la industria lanar de Castilla. Debido a la galopante inflación y a la presión de los impuestos, mercaderes y empresarios cerraban sus negocios y, los que podían, buscaban la obtención, mediante pagos y sobornos, de títulos nobiliarios, sin otra intención que obtener privilegios y desgravaciones. En 1577 se solicitó dinero a banqueros genoveses, pero a un precio muy alto para Castilla. El “rescate” se conoció Remedio General, y consistía en enorme préstamo a pagar hasta en 80 años. Se entregaron así “juros” a los acreedores,  como garantía de la Corona de la devolución del dinero, a un interés del 7%. Se subieron las viejas tasas, como la cruzada eclesiástica, la alcabala de aduanas, las tercias reales de
las Órdenes Militares, el subsidio de tierras, el excusado...

España se declaró en bancarrota tres veces (1557, 1575 y 1596), las llamadas Quiebras de Felipe II, y la deuda que heredó su sucesor era cinco veces más alta.
Repasemos: Mantenimiento de una estructura territorial ruinosa; corrupción y abusos; burbuja y falsa sensación de riqueza; impuestos y más impuestos; desmantelamiento de la industria española; rescates; entrar en política sólo buscando privilegios... ¿Les suena a algo? El paralelismo me produce escalofríos. Para colmo, entre el “juro” y el “euro” solo cambia ¡una letra!
Oración: Santo Ángel Custodio, Patrón de Alcañiz, haz que las fiestas nos aparten un ratico de éstas cuitas y protégenos de jetas, mangantes y tontuscos, que otra vez nos han echao al agujero, como viene siendo tradición.

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