
Hacer banca en Teruel
Si los tiempos que vivimos ya son de por sí difíciles, si hacer empresa es complicado, si ejercer la banca es un ejercicio duro, hacerlo en Teruel, una de las 4 provincias más despobladas del país, es titánico.
Somos una cooperativa de crédito (Caja Rural) nacida en 1920, que desde 1992 con una nueva estrategia y unos nuevos dirigentes sin ayudas estatales, sin tocar las reservas, sin aflorar las plusvalías de balance y sin otras posibilidades contables que se han utilizado para sanear el sector financiero, ha conseguido superar esta larguísima crisis de 6 años, generando suficientes márgenes para sanear con resultados la morosidad crediticia.
Cabe destacar que de un balance de 72 millones de euros se ha pasado en 21 años a 1.600 millones , se han multiplicado las oficinas por 4 hasta 76, se ha triplicado la plantilla hasta 200 empleados, triplicando clientes hasta los 75.000 y su número de socios hasta los 20.000 propietarios actuales. Destacable es pasar del 8% de cuota de mercado hasta el 29% con una ganancia en cuota del 1% anual.
Caja Rural de Teruel ha sido durante 2012 y 2013 una de las 3 entidades más eficientes del país, por debajo del 20% de ratio y cuenta con un ratio de fondos propios del 10.50% frente al 9% exigido por Banco de España, habiendo generado 102 millones de euros de margen antes de dotaciones en 2012 y 2013.
Contamos pues con solvencia, eficiencia, cuota de mercado, crecimiento y cuenta de resultados, aditamientos necesarios para poder cumplir con nuestra profesión y vocación: ser útiles a los turolenses haciendo realidad nuestro slogan “menos mal que tenemos la Rural”, y lo queremos hacer haciendo lo que venimos haciendo: seguir prestando aún en los años duros , con empleados formados, con compromiso y cercanía con el territorio Teruel, con convenios con colectivos y comarcas, participando en el capital de 25 empresas, apoyando en 900 actuaciones al año culturales, sociales, asistenciales, etc, con una estrategia basada en una cultura de principios y valores y la RSC que va implícita en el ADN cooperativo y social que nos acompaña.
En esta crisis que estamos dejando atrás, han desaparecido muchísimas entidades y los pocos territorios que sigan teniendo entidades financieras propias tendrán una ventaja competitiva, definitiva y diferencial. Aragón en este aspecto es una comunidad privilegiada por no haber perdido ninguna entidad y una provincia como Teruel, tan pequeña, mantiene su propia Caja Rural, haciendo buena la frase de Jack London “la vida no siempre es una cuestión de tener buenas cartas, sino a veces, de jugar bien una mala mano”. Como dice nuestro paisano Manuel Pizarro “en Teruel nos salva la voluntad de hacer lo que hay que hacer” y lo que hay que hacer es crecer, competir y desarrollarnos, y en ello estamos.
