
Comité Expertos Reforma Fiscal
Ocho meses ha tardado el Comité de 9 expertos fiscales liderados por Don Manuel Lagares para entregar un documento básico de 444 folios para acometer un cambio de la fiscalidad del Estado.
Parte el documento de la obviedad de que en este momento no se recauda lo suficiente para los gastos actuales del Estado; el estudio pretende rebajar o eliminar algunos impuestos y subir otros con la intención de que tenga un efecto neutro en el déficit pero suponga un acicate para acelerar la economía.
informe se basa en que desde 1998-2002 no ha habido cambios importantes en la fiscalidad y sin embargo la estructura económica del país sí que ha cambiado.
El documento se basa en que en 2016 el gasto público sea el 39.7% del PIB y los ingresos entre el 37% y el 38%.
El sistema se basaría en 4 tramos con una bajada del IRPF del 5% en los tramos más bajos y del 2% en las rentas más altas compensadas por incrementos del IVA salvo el IVA DEL 4%. Pretende la reforma que un sistema con los tipos más altos de Europa deje de ser el que menos recauda para lo cual se acabaría con exenciones, bonificaciones y reducciones, y la eliminación de impuestos autonómicos que no sean homogéneos en el país.
En una segunda fase se plantea subir los tipos del IVA para crear empleo más rápidamente. Se pretende con los incrementos del IVA rebajar las cuotas de la Seguridad Social a cargo de las empresas y trasladar parte de esa rebaja a los trabajadores como un impuesto del IRPF. Las pensiones serían sufragadas en parte por los impuestos del IVA, en concreto bajadas del 3% de cotizaciones y subida del 2% del IVA.
Las empresas pasarían de tipos del 30% al 25% y luego al 20% pero eliminando deducciones, bonificaciones y libertad de amortización, buscando que el tipo medio efectivo suba; la eliminación de módulos y la obligación de contabilidad elemental para todos, es una de las pocas medidas que se proponen contra esa lacra del fraude fiscal.
El documento afecta de forma importante al Pacto de Toledo sobre pensiones y ahí se va a librar una gran batalla dialéctica, pues no en vano además de poner en precario la suficiencia financiera de las pensiones, se propone aplicar toda la vida laboral para calcular la pensión. Ahora la pelota está en manos del Gobierno porque estas son las propuestas de los expertos pero las decisiones a tomar serán políticas en función del grado de valentía o del momento en que debe acometerse.
Esperemos que se legisle para que paguemos todos en función de nuestras posibilidades y recibamos en función de nuestras necesidades, sobre todo de los más débiles y desprotegidos; la pelea va a ser dura y larga.
