
La reforma del estado del bienestar
El estado del bienestar va a sufrir en los próximos años una profunda reforma, debido a los fuertes déficits fiscales y al envejecimiento de la población. Al mismo tiempo, se está gestando un cambio en la forma de entender el gobierno por la ciudadanía que exigirá nuevos modelos de participación de la sociedad civil en la vida pública.
- El número de personas mayores de 65 años superará en 2045 al que menores de 15 años por primera vez en el mundo. Este hecho ya se produjo en 1998 en el ámbito de los países desarrollados, mucho más envejecidos.
- Las personas mayores de 60 años representaban el 8% de la población mundial en 1950; el 11% en 2009; y se espera que esta cifra alcance el 22% en 2050.
- Los retos sanitarios mundiales serán de gran magnitud, con una población mayor de 60 años de más de 2000 millones de personas en 2050, frente a 650 millones en 2010.
- El envejecimiento de la población y el fuerte desequilibrio entre ingresos y gastos públicos en los países desarrollados conducirán a reformas profundas del estado del bienestar, uno de los mayores logros del siglo XX.
- Un ejemplo: en los Presupuestos Generales del Estado 2013 de España, la amortización e intereses de la deuda y la aportación para pensiones y desempleo representará casi un 60% del gasto total comprometido.
- En los próximos años, se aprobarán políticas fiscales y monetarias heterodoxas. La mayoría de los países desarrollados deberá combinar fórmulas de reducción del gasto y subidas de impuestos para poder hacer frente a los fuertes déficits acumulados.
- El alargamiento de la esperanza de vida y la insostenibilidad del sistema público de pensiones conducirán a un retraso de la edad de jubilación. En 2050 será normal trabajar hasta los 72-75 años.
- Las pensiones medias serán más bajas, debido a una disminución del importe máximo de las pensiones públicas y a la fijación de una pensión mínima de subsistencia.
- Se producirán cambios globales en los sistemas de pensiones, sustituyendo progresivamente aquellos totalmente públicos, por sistemas mixtos público-privados de capitalización voluntaria.
- Se prevén cambios globales en el estatuto de los empleados públicos, modificándose los sistemas de acceso y remuneración. Los puestos de los funcionarios perderán su carácter de inamovilidad y su retribución será variable en función de su aportación.
- En los próximos años, se incrementarán las subcontrataciones y las colaboraciones público-privadas, mediante las que los gobiernos buscarán mejorar la eficiencia y la flexibilidad, tanto en inversiones como en la gestión de los servicios públicos.
- La presión global conducirá a una demanda de mayor democracia y participación ciudadana. Mientras en 1950 sólo existían en el mundo 22 países con democracia formal, en 2012 son 120 los países con forma de gobierno democrática.
- La pérdida de credibilidad de partidos políticos tradicionales provocará cambios en su funcionamiento y en los sistemas de representación, tales como demanda de listas abiertas, circunscripciones más reducidas y ejercicio de mayor control por parte de los votantes.
- La sociedad civil se organizará en grupos de presión con creciente poder de influencia y participación en la vida pública, demandando cada vez más el establecimiento de mecanismos de control del gobierno y una mayor transparencia.
