Opiniones

José Lop

Mi amigo Santiago “El Apasionado”

Con cierta regularidad mi amigo invade mis dominios, para transmitir al mundo su mensaje, pues no deja sin aprovechar cualquier espacio que se le ofrezca. Santiago es una persona apasionada que todo lo que emprende lo hace con una entrega total, aportando toda su energía al 200%. Profesor de instituto en un macro instituto de Canarias, concretamente al norte de Tenerife; involucrado con su labor de tanta responsabilidad, desarrolla proyectos pedagógicos  con los que ha conseguido algún premio, se apunta voluntariamente a hacerse cargo del grupo de alumnos conflictivo, para intentar su recuperación e integración social, organiza trabajos manuales para hacer instrumentos musicales sencillos de percusión, les enseña hasta a bailar, dándoles clases de salsa, En fin un profesor comprometido que merece el nombre de maestro.

No viste camiseta verde.

Ahora se ha comprometido con una “misión”: Dar a conocer e introducir en España el cultivo y la utilización del bambú.

Esta planta tan útil, es autóctona de todo el planeta excepto Europa. Su utilización tiene mucha tradición y está muy extendida por el este y sobre todo por el sureste asiático: Indonesia, Malasia, Tailandia, Filipinas, pero también muy extendido su uso en China, Japón, y algunos países de Suramérica: Brasil, Colombia, Ecuador. Es de gran utilidad, extraordinario substituto de la madera y los materiales sintéticos en un sin fin de objetos y aplicaciones y tiene sobre estos innumerables ventajas: Es inagotable, cien por cien ecológico y beneficioso para la atmósfera tan contaminada que tenemos, no necesita ningún cuidado especial, ni tierras de calidad y tiene sobre la madera la ventaja de su veloz desarrollo, por su menor peso se ha utilizado en la construcción de todo tipo de edificios en esas regiones de intensa actividad sísmica, pues un material flexible compensa y amortigua mejor los empujes de los temblores, y en el peor de los casos si te cae la casa encima, seguramente vas a salir con vida del trance. Hay un sinfín de variedades adaptadas prácticamente a todas zonas climáticas menos las extremas, de diferentes tamaños y cualidades, por lo que facilitan su utilización para la fabricación de miles de objetos para la vida cotidiana. Yo no me explico como hemos podido desarrollarnos y vivir sin el bambú. Señores a corregir esta deficiencia y a cultivar todos cañas.

 

Compartir

Otros artículos de opinión

Image