
Cuba; el acelerador y el freno
Ayer los EEUU y Cuba confesaron al mundo el cambio de actitud en sus relaciones políticas, fue una confesión explicita de sus respectivos fracasos, de la diplomacia de la fuerza y del modelo socioeconómico en vía muerta, después de más de cincuenta años estancados con una terquedad sin precedentes.
Esto necesariamente pondrá en marcha un proceso de cambios políticos en Cuba cuya velocidad dependerá de la Cuba de Miami, si son capaces de renunciar al revanchismo, al ajuste de cuentas, si el pragmatismo les lleva al entendimiento con el Régimen y al reparto del poder. La especia humana es la más adaptable del planeta, y la subespecie política la más flexible, cambian con mas naturalidad y rapidez de ideología y de chaqueta que una vedette de vestido; digo con total convencimiento que oiremos a Raúl Castro decir que él siempre ha estado por los cambios y las libertades, pero con el carácter de su hermano...
Si el exilio negocia una participación en el poder, y en los grandes y pequeños negocios: Transporte, eléctricas, comunicaciones hoteles etc. en un nuevo contexto social, con las élites del Régimen, los cambios podrían ir rápidos coger mucha aceleración.
Si el Exilio no ha aprendido la lección, y persisten en un enjuiciamiento de responsables, si los actores del Régimen se sienten amenazados, el proceso se estancaría en unas negociaciones interminable de mínimos, te cambio una amnistía por cien visados, mil cajas de habanos por cien toneladas de arroz, pisarían el freno con todas sus fuerzas, y aun tienen un control férreo sobre el país. La ansiedad legítima de libertad de los cubanos se vería otra vez más frustrada.
La pelota la tienen los cubanos del exilio, espero que hagan una jugada inteligente.
