Opiniones

José Lop

Jugar con fuego

Acaba de llegar a mi conocimiento, aunque ya tiene unos días, el mensaje que lanzo el Sr. Lamban presidente de los socialistas en Aragón:”Cañete de comisario de la EU sería retroceder a la Europa de nazis y fascistas en el peor sentido de la palabra”.Estos despropósitos difíciles de acotar jurídicamente, no tienen consecuencias penales en otros países, pero si tienen una condena rotunda, unánime, de toda la prensa, de todos los medios, y no se cortan instituciones y grupos de relevancia social, vamos que entre todos acaban con el. En este país del vuelva usted mañana que yo actualizaría y llamaría país del “¿Que hay de lo mío?” la actitud si no han reducido la ración del pesebre correspondiente es amagar y pasar de puntillas. Pero la cosa no es baladí, sino de una terrible relevancia. Primero el desprestigio personal, pues como Susana Díaz (este gobierno fascista) pueden asumir tareas internacionales, no van a ser considerados como interlocutores validos, con su inteligencia plana, carente de recursos intelectuales y que desprecian a su país, contribuyen a nuestro desprestigio con su discurso primitivo.

Segundo, y esto es mucho más grave, el deshumanizar a tus enemigos rebajarlos a seres despreciables, como alimañas dañinas, mucha gente piensa que no tienen derecho a la vida, y alguno que tiene la misión de liberarnos de ellas, y causan tragedias irreparables. Esto se ha hecho siempre, ver las propagandas de todos los bandos en las guerras y los resultados. Estos forjadores de catástrofes desde los escritorios, pirómanos que riegan el monte con gasolina aunque no tiran la cerilla, han sido siempre los que más daño han hecho.

No quiero dar ninguna lección de ética social, no estoy capacitado, no tengo ninguna duda, -aunque si las tengo de que el Sr. Lambán este capacitado para entenderlas vengan de donde vengan-, pero si que quiero hacer un apunte histórico que es conocido. Los nazis internaban a personas con deficiencias psíquicas en centros especiales, donde como primera medida se esterilizaban y en poco tiempo de muerte prematura desaparecían, no se avisaba a los familiares de la enfermedad, se comunicaba con posterioridad la muerte, esto es fascismo. Aquí los taraos andan sueltos sin bozal, disfrutan de una vitalidad envidiable, y engendran unas paridas descomunales.

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