Opiniones

José Lop

Anécdotas para burros

El burro de Alberto Einstein y su dueño parece que ya están de regreso. La declaración de cariño y respeto, yo casi diría de amor de Alberto a su compañero, me ha traído a la memoria una anécdota de un paisano andaluz que fundo y gestiona un refugio para burros maltratados y abandonados.

Este muchacho sencillo, que me dio la impresión que hacia su obra como signo de agradecimiento, seguramente por los trabajos y cargas de las que le habían librado estos fieles animales, no era ningún veterinario licenciado, era un campesino, pero sagaz y astuto. Para financiar su residencia, recurría al truco de regalar públicamente un ejemplar a personajes prominentes con solvencia, con lo que les obligaba a la donación para el mantenimiento, y no le detenían las fronteras, ni se encogía ante papas o reyes.

Le regalo un burrito al “Máximo Líder” al que llamo Revolución, este lo acepto, quizás había contraído deudas con estos animales en Sierra Maestra, y quería corresponder. También le regalo una burrita llamada Libertad al presidente Clinton del partido demócrata cuyo símbolo es el burro.

Pero estos, los americanos mandaron sus mejores agentes de la T.I.A. investigaron, dieron su informe y desaconsejaron aceptar el regalo, pues averiguaron que los animales vivían sueltos en libertad, en una manada, por lo que era muy probable que Revolución hubiese montado a Libertad y se la hubiese beneficiado, Clinton rehusó el regalo.

Que puritanos estos gringos.

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