
Impunidad
Al bruto que anda suelto haciendo llamadas a la estigmatización y la agresión, pidiendo escupir en la cara a votantes de un partido conservador, no voy a conseguir que le pongan un bozal; todo indica, aunque no está definitivamente resuelto, que la justicia se va a negar a enjuiciar lo que a mi juicio constituye un delito, parece que ni siquiera lo van a molestar o inquietar. No he ahorrado en esfuerzos y medios, intenté en primer lugar que el PP le pusiera una denuncia, pero topé con una actitud de desidia pusilánime que se negó a emprender una acción como es su deber, defender la dignidad de sus votantes –yo no lo soy- sobre todo el alcalde Suso, condenado posteriormente por un delito contra la seguridad de tráfico, aunque todo indica que sí se prestó a hacer una componenda vergonzante con el autor y el medio que la publicó. El intentar que fuera el PP y no yo quien pusiera la denuncia fue correcto, pues a ellos les prestarían más atención que a un particular, intente movilizar en Zaragoza y hasta en Madrid, ante la pasividad, al final busqué apoyos e todas partes, pero la zafiedad parece que tiene mucha aceptación. Estuve acertado en la apreciación, pero no en el modo de conseguir el objetivo, hay que hacerlo de otro modo, mejor, siempre se gana aunque sea sólo en experiencia.
También puse una denuncia en la consejería de educación en Zaragoza, no informan del recorrido de la misma –protección de datos- pero aunque el antiguo gobierno hubiese iniciado algo, con el cambio, no creo que llegue muy lejos: Un facha acosando a un camarada, archívenlo. Nunca lo sabremos.
Todo este trabajo, este esfuerzo me lo habría ahorrado si el medio responsable de su publicación, al que yo advertí de que una ignominia de esa magnitud no debe publicarse, de un modo altivo, soberbio no me prestó atención, confundiendo zafiedad con libertad y cagallón con opinión, mantuvo la publicación unos 12 días, hasta que como parte de la componenda con el alcalde –es una suposición- lo suprimió. Hay que tener sentido de la responsabilidad, criterio y discreción para enjuiciar principios, y distinguir entre basura pestilente y nutrientes, falto de todo. Si administras un medio, un escaparate, donde das espacio a que otras personas expongan sus artículos, si te avisan que hay una podredumbre infecta, entre los artículos, no es una agresión ni una invasión de tu espacio, sino una aportación bien intencionada para mantener la decencia.
Todo el mundo me aconsejó que no me metiera en líos, salvo alguna excepción, pero lo volveré a hacer, siempre, cada vez que alguien arrojé fango hediondo en mi espacio íntimo, mi familia, mis amigos, lo haré mejor, de todas las opciones la pusilanimidad es siempre la peor, y aunque pierdas alguna batalla, la guerra la ganaras, siempre.
Sólo al que defienda su dignidad, amigos y enemigos le reconocerán que tiene una.
