
El derecho a decidir o la obligaión de intervenir
El "molt honorable" presidente Pujol ha sido un gran hombre de estado, no cabe ninguna duda, pero de su estado. Desde el primer momento con una consecuencia y determinación y incontenible trabajo para crear su "país", sin dejar ningún cabo suelto. Como un virus, parasitó, fagocitó todas las células sociales catalanas, atrayendo a una con subvenciones, sometiendo a otras con penalizaciones, se adueño de toda la sociedad civil catalana, o eres independentista o no serás nada. Consciente de que el independentismo era un sentimiento minoritario, fue su gran labor convertirlo en una alternativa mayoritaria, lo repetía continuamente, por lo menos en la TV alemana donde era entrevistado con frecuencia por hablar alemán con fluidez y buen vocabulario: Hay que catalanizar a los charnegos y concienciar a los catalanes, para ello se adueño de los medios de comunicación públicos y quizás mas importante de la educación, de las escuelas, dando un mensaje muy atractivo, tu eres catalán, tu no eres diferente, sino algo mejor, y Pujol te paga un "suplemento catalán" si eres funcionario. No descuidaba el extranjero, las llamadas embajadas para dar a conocer su "nación", regalaban actuaciones de teatro callejero en fiestas populares, muchas veces acompañadas de degustaciones gratuitas de cava, y a las universidades que introdujeran filología catalana en románicas les regalaban la biblioteca y se hacían cargo de la remuneración de los profesores. Todo el mundo tenia que conocer a Pujol y su Cataluña, menos Madrid que no quería enterarse.
A esa actitud le llamaron cesión de competencias, eufemismo político, su verdadero nombre es desidia pusilánime. La pusilanimidad conlleva irremediablemente la perdida total de respeto, con lo que las ofensas humillantes se incrementaban constantemente: sanciones por el uso del español, atentando contra dos principios fundamentales, la igualdad y la libertad, la información en los espacios públicos tanto escrita o por megafonía solamente en catalán o ingles, lo mismo en los museos, he tenido en mis manos documentos de sanidad solamente en árabe y catalán, se persigue a los niños que hablan español en el recreo, y un largo etc. amen de ignorar leyes, desobedecer tribunales, y declararse en abierta rebeldía numerosos ayuntamientos.
Sr. Rajoy, no es suficiente parar la avalancha del 9N, o ponerse de perfil para que no te sepulte Sr. P. Sánchez, hay que reconducir la situación, para lo cual es imprescindible devolver la pluralidad, la objetividad y la tolerancia a la educación y a los medios de comunicación, no es tarea fácil, pero es inaplazable, para empezar.
