
Cosas de hombres
Me toca escribir la opinión ahora y mirando la semanita que estamos viviendo, no sé sobre qué es más conveniente escribir. Aún estaban frescas las noticias sobre los abusos sexuales en los Sanfermines, cuando la violencia machista “doméstica” surgió de nuevo muriendo dos mujeres. Y por si estos asuntos no fueran suficientes para sentir un tremendo malestar, mejor dicho asco, nos han machacado con la barbaridad de Niza y para rematar la semana la no menos barbaridad de Turquía. Mientras escribo esto es sábado, espero que este domingo no suceda nada...
Así que intentando elegir un tema, me he dado cuenta de que a todos ellos les une un nexo común: el hombre. El hombre como género. Es un hecho que todos los males y lacras que padecemos tienen este mismo protagonista. Si hablamos de abusos sexuales, salvo alguna excepción femenina que la habrá pero de la que no tengo noticia, las mujeres son las víctimas del hombre. Si hablamos de atentados islamistas, salvo alguna excepción femenina que la habrá pero de la que no tengo noticia, son hombres los que forman el ejército del ISIS, son hombres los que reclutan niños para entrenarlos para matar, son hombres los que se ajustan un cinturón con una bomba y se petan delante de una multitud, son hombres los que aún sin ser ni siquiera musulmanes practicantes, alquilan un camión y se lanzan a matar a todo el que pillan por delante, incluidos auténticos musulmanes... Y si hablamos de los golpistas, salvo alguna excepción femenina que la habrá pero de la que no tengo noticia, son hombres los que perpetran el golpe, son hombres los que conducen los tanques, y son hombres los que linchan a los que van en los tanques... (¿alguien ha visto una sola mujer por las calles en las imágenes que salen del golpe de estado en Turquía?).
En fin, que está claro que los hombres somos el problema. Y veo difícil que seamos nosotros los que podamos aportar la solución. Así que, mujeres, me temo que si vosotras no os ponéis manos a la obra, estamos perdidos...
