Opiniones

José Luis Pueyo

Fregaplatos in the UK

Tener un título universitario en España es importante. ¿Para trabajar en España? No, qué va, para eso ya sólo te sirve arrastrarte como un esclavo. Y si te queda un mínimo de dignidad, como un cuñado mío que el otro día mandó al guano a su jefe porque estaba harto de sentirse como un pequeño gusano, pues olvídate de trabajar. En Alcañiz, sin ir más lejos.

Así que el título universitario te abre las puertas de los países vecinos, mayormente del Reino Unido e Irlanda. Pero no porque el título en sí mismo sirva para algo, sino porque el haber ido a la universidad te garantiza que has estudiado un mínimo de algún idioma extranjero, normalmente inglés. Y así, sabiendo un poco de inglés (no es que se aprenda mucho en la universidad, la verdad), te puedes arriesgar a venirte por estas tierras del norte y probar suerte.

Pero bueno, no vayamos a pensar que uno se viene aquí con su flamante título de Telecos, por decir algo, y que le van a contratar en una magnífica empresa de telecomunicaciones a la primera de cambio. El título de telecos te lo puedes guardar en el cajón, y te dedicas a probar suerte en hoteles y restaurantes. Y generalmente la suerte llama a la puerta. No resulta complicado encontrar un trabajo de fregaplatos, del gremio de la limpieza, o de camarero si ya charras un poquico. Lo que sucede, es que aquí en UK el sueldo mínimo es 6,25 libras la hora, es decir, casi 8 euros al cambio, y trabajar de fregaplatos resulta bien. Es verdad que todo es más caro, pero no hay tanta diferencia. Ahora mismo, por ejemplo, me estoy tomando una pinta (un vaso de esos de casi medio litro) de una “Ale” buenísima en un Pub precioso, y me ha costado 3 libras, es decir, muy poquito más que en España. Y cuando el nivel de inglés va prosperando, puedes ascender de categoría y sueldo, y pasar a estar en recepción. Ahí ya hay mucha gente que se planta, porque ya le da para vivir bien. Y otros van echando currículums de lo suyo, y cuando el dominio del idioma ya es aceptable, van consiguiendo trabajo con no demasiado dificultad. Me he encontrado varios de estos.

Así que cuando hablo con los locales y me preguntan por cómo está la situación por España, les explico la debacle que vivimos y luego les aviso de que cuando vayan a un restaurante y se encuentren con un camarero español recogiendo las mesas o fregando los suelos, que piensen que es probable que estén ante un ingeniero aeronáutico, un licenciado en filosofía y letras, o un experto en física cuántica. Oye, que el saber que estás comiendo en un plato que quizá lo haya fregado un licenciado en ingeniería genética, tiene su aquel.

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