
La chica danesa
Yo no soy crítico de cine. No tengo los conocimientos necesarios que se supone que hay que tener sobre cine para atreverse a criticar las películas que otros hacen. Aunque tampoco creo que el trabajo de crítico de cine sea una ciencia. Más bien pienso que es un asunto de poses. Digo esto porque leyendo las críticas vertidas por los “expertos” españoles y comparándolas con las de los estadounidenses, parece que vieron películas distintas. Me da la sensación de que el crítico español gusta de exhibir la pose del que está por encima del bien y del mal y que casi todo el cine que se hace en el mundo es el equivalente a la comida basura, si habláramos de restaurantes.
Hecha la crítica a los críticos, me permito dar mi opinión sobre “La chica danesa” como ser humano normal que se mueve por un lado por las emociones estéticas recibidas, y por el otro, por el mensaje que se quiere transmitir. Salí ayer del cine bastante tocado tras ver la película, esa es la verdad. Para quienes todavía no la hayan visto, trata el caso real de uno de los primeros transexuales de la historia que se sometió a varias operaciones para lograr su cambio total de sexo. He estado investigando un rato (ahora a mirar la wikipedia se le llama “investigar”), y he comprobado que el guionista se ha tomado bastantes licencias no reflejando la historia con todos los detalles, supongo que por darle más ritmo y hacerla más cinematográfica. Me parece bien, es su trabajo. Lo que realmente importa para mi es la historia que cuenta, y en eso, según mi iletrada opinión, el resultado es magnífico. Estéticamente es preciosa, y emocionalmente te puede tocar bastante hondo. Como detalle, decir que entre las decenas y decenas de críticas que he leído, me he encontrado con una de un transexual que decía: “al dar mi opinión sobre esta película, sé de lo que hablo...”. Su valoración, un 10.
Como docente, lo primero que pensé al salir del cine fue “esta película debería ser de visionado obligado para todos los escolares”. Mi amiga con la que compartí la película, también docente, era de idéntica opinión. Y me empecé a imaginar cómo sería que en Escolapios y en “Las Anas” la proyectaran. Me lo imaginé, ya que hablamos de cine, como si fuera ciencia ficción... ¿Serían capaces los colegios católicos de este país de proyectar una película así? Me gustaría pensar que sí, que el pensamiento retrógrado va poco a poco desapareciendo, y que un montón de tabús y mentiras mil veces repetidas (pero no por eso menos mentira), vayan pasando a ser simplemente parte de la historia oscura de nuestro pasado.
Y es que me resulta chocante la facilidad con la que en este país muchos critican abiertamente a los musulmanes por, por ejemplo, el vejatorio trato sobre las mujeres que sus creencias imponen (críticas a las que me sumo, que quede claro), y sin embargo no son capaces de ver los efectos perniciosos sobre muchos seres humanos de la religión católica. Y luego están los que sin ser religiosos, también se suman a ese trato vejatorio sobre homosexuales, transexuales, etc... Curioso, ¿no?
Volviendo a la película: que todo aquel que tenga la oportunidad, que la vaya a ver. Absolutamente recomendable, en mi ignorante opinión.
