Opiniones

José Luis Pueyo

Degradación de la especie

Un individuo de 43 años que tiene un hijo de 4 años, y que pertenece al grupo más radical de fútbol del Depor (que con no poca sorna se hacen llamar “Los suaves”), es arrojado al río Manzanares por individuos de un grupo rival, y muere en el envite.

Es decir, un tipo hecho y derecho, con un hijo al que alimentar y darle una educación durante los años venideros, tiene tan poca masa encefálica que se enrola en un grupo cuya forma de divertirse es insultar permanentemente a los que han decidido considerar sus enemigos, y que no contentos con las agresiones verbales, se ponen de acuerdo semana tras semana en irse a dar de hostias con los enemigos de turno. Alucinante.

Que la especie humana pueda seguir evolucionando es dudoso. Si bien siguen apareciendo un buen puñado de mentes brillantes que consiguen grandes avances en medicina, ciencia, etc, el grupo de descerebrados que va surgiendo es mucho mayor. Entre los fanáticos del fútbol y los de la religión (a cuál más peligroso) estamos todos en riesgo de que nos aniquilen en culquier descuido, tal cual comentaba en una opinión anterior Eugenio Ramo.  El fútbol podría ser un entrentimiento sano y divertido, pero la pésima gestión que se hace de todo lo que le rodea, lo convierte en un arma letal para la sociedad.

Lo más peligroso es que suele darse el hecho de que a mayor incultura, mayor procreación, por lo que más genes defectuosos se van esparciendo por el mundo. Oscuro futuro tenemos. La única esperanza sólo la podemos tener en el plano individual, confiando que no se nos cruce por el camino un tarado de esos y nos tire al río después de habernos masacrado a hostias.


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