Opiniones

José Luis Pueyo

La “Marca España” y la ética.

Ver el programa de Évole, Salvados, puede dejarte muy pensativo, al menos a mi me suele suceder. El de ayer, hablando de las grandes empresas de producción textil, no me decepcionó. ¿Acaso no he comprado yo más de una vez alguna prenda en Zara o en tiendas por el estilo? Pero bueno, asumiendo mi cuota de responsabilidad, no puedes evitar darle vueltas al asunto y que montones de variados pensamientos invadan tu mente. Pero resumiré los que más me han inquietado.

En ese reportaje mencionaban ese extraño concepto que ha cogido fama en los últimos años “la marca España”. Y si te pones a pensar, ¿quienes son muchos de los, llamemos, embajadores de la marca, aclamados por el público? Pues curiosamente individuos que no dudan en recurrir a todos los subterfugios legales a su alcance para dejar de pagar todos los impuestos posibles en su querida España. Lo primero de todo es la “deslocalización” de sus empresas en países donde los sueldos ronden los 150-200 dólares al mes, con lo que dejan de crear empleo en su querida España. Y luego, la estrategia citada de eludir pagar aquí la mayor cantidad de impuestos posible. Todo es legal, tanto lo de los impuestos, como el trabajar con empresas en las que un trabajador cobra 200$ al mes (si llega) por 58 horas de trabajo a la semana y sin vacaciones. Todo es legal, sí, ¿pero es ético?

Pero me sorprendió también la entrevista a María Almazán, la empresaria textil que sensibilizada ante lo que le había tocado ver en tantas ocasiones en primera persona, decide apostar en un momento dado por hacer las cosas de otra manera, poniendo sus empresas en España, a cambio de recortar sus beneficios, además de preocuparse de paso por el cuidado del medio ambiente, cosa que en los países asiáticos no saben ni lo que significa. No había oído hablar nunca de ella, no la he visto en portadas de periódicos señalada como una representante de la Marca España de la que sentirnos orgullosos, pero gente como ella nos están avisando de que las cosas se pueden hacer de otra manera, y que la próxima vez que tenga que comprarme un pantalón, igual puedo hacer una elección que lleve en su etiqueta algo más de ética.

.

 

Otros artículos de opinión

Image