
El bombita
Vi hace poco la película “Relatos salvajes”, que se la recomiendo a quien todavía no la haya visto. Es cruda, ácida, dura, y se pasa todo el tiempo bailando sobre línea que discurre entre la fantasía y la realidad con la venganza como hilo conductor, sin tener muy claro si ha estado más tiempo del lado del delirio o del crudo día a día. Pero cuando el otro día Daniel Pérez Berlanga, el paisano de Bronchales, hizo lo que hizo, inmediatamente me di cuenta de que, como sucede en muchísimas ocasiones, la realidad supera a la ficción.
No sé si Daniel Pérez había visto la película antes de planear lo que hizo, pero su inmolación frustrada va más allá de la venganza perpetrada por Ricardo Darín, “el bombita” porteño. Y al igual que tras ver la película todos con los que hablé coincidíamos en sentirnos identificados con los protagonistas ávidos de venganza, también asentimos en que no era más que una película y que en la realidad ninguno tenemos los reaños que hay que tener para dar el golpe en la mesa. Bueno, ninguno no, Daniel Pérez sí.
¿Se convertirá en un héroe en el trullo como le pasó a “el bombita”? ¿Le escribirá Sabina una canción? No lo sé, pero lo que sí sospecho es que aunque nadie se atreva decirlo en voz alta, más de uno piensa que, oye, lo que hizo Daniel fue...
