
Buenos deseos para el PP
Hoy me he levantado de buen humor. Aunque la verdad es que habitualmente me levanto de buen talante. El simple hecho de despertarme, saber que todavía gozo de buena salud, que tengo un buen trabajo, y que aún me quedan un puñado de buenos amigos, son suficientes razones para sonreír cada mañana. Por mucho que al poner la radio tengas que escuchar diariamente todo tipo de barbaridades y aguantar los mayores despropósitos por parte de quienes nos gobiernan.
Como con la ley del aborto, que manda huevos cómo alguien puede ser tan canalla como Gallardón y los que le secundan. Por cierto, me gustan las acepciones 1 y 3 de la RAE con respecto a canalla. Pero como decía al principio, me he levantado de buen humor, así que me ha dado el punto mandarle mis mejores deseos a Gallardón y a todos los que le apoyen en su proyecto de ley del aborto.
Primero quiero aclarar que no deseo de ninguna manera que se conciba ningún niño con malformaciones, ni a causa de una violación, eso por supuesto. Pero caso de que algo tan penoso sucediese, deseo con todas mis fuerzas que eso solamente le suceda a la mujer de Gallardón y a todas las mujeres que estén de acuerdo con semejante ley. Pienso que es un deseo realmente generoso y de buen corazón por mi parte; ya que ellos quieren salvar a esos fetos a toda costa, pues que sean los suyos.
Si finalmente esa malformación de ley que viola los derechos más fundamentales de las mujeres sale adelante, ese día cerraré los ojos y pediré a su Dios con todas mis fuerzas que les otorgue la suerte de ser ellas las que conciban a esas criaturas.
