Opiniones

José Luis Pueyo

Pequeños detalles

Hoy me he pasado por Alcañiz. y me ha sucedido lo mismo que hace quince días: me he perdido con el coche. Esta vez, cuando he recordado cómo salir del atolladero, la cosa ha ido más rápido. Hace quince días pase un buen rato dando vueltas como un idiota.

 

El suceso ha acaecido bajando “El Chimo”. Al llegar abajo del todo te encuentras con un cartel que te dice que la calle está cortada, y una señal que te envía hacia la urbanización de la derecha. A partir de ahí, si te conoces la urbanización y sabes cómo salir de ahí, pues solucionado, y si no... ha hacer el idiota como yo.

 

Yo no sé quién será el/la responsable de estos asuntos en el Ayuntamiento, pero se le podría haber ocurrido poner un cartelico antes de empezar la bajada para avisar a los conductores que intentan salir de la ciudad por ahí. Tras quince días, ya he comprobado que no le ha dado la cabeza para tanto... Y como no seas del pueblo, el lío en el que te metes es majo, porque una vez en la urbanización, ¿a dónde vas? ¿Hay algún cartel que te indique algo? No, claro, ¿para qué vas a gastar unas perricas en ayudar a los ciudadanos?

 

Y es que al final la política de pueblo se debería notar en esto, en los pequeños detalles. En que pongan cartelicos, o que al salir de tu casa no te encuentres con que en lugar de calle tienes un camino con mas socabones que si hubiera habido un bombardeo (no exagero, los que viven en los pisos a la salida hacia Zaragoza frente a la feria de muestras, saben de lo que hablo), pese a que imagino que pagan los impuestos municipales como todos los vecinos. Y mira que el cemento y la arena son baratos, y los de la brigada son bastante hábiles para hacer cualquier trabajo. Pero nada. Y otros muchos detalles que me cuentan otros ciudadanos pero que no merece la pena seguir enumerando, creo que queda clara la exposición.

 

Hace unos años gobernó Izquierda Unida y debo decir que en este aspecto de la política local, me decepcionaron. Esperaba que hubieran tenido más mimo con los ciudadanos, que era una de las banderas que enarbolaban. Pero no fue así, lástima. Alcañiz les dio la espalda y volvimos a lo de siempre. Y seguimos como siempre, olvidándose de los pequeños detalles, de esas tontadicas que cuestan poco dinero y hacen la vida más fácil a todos. Qué se le va a hacer, esto es lo que hay, la voluntad del pueblo es sagrada, dicen.

 

 

 

 

 

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