A la hora de buscar culpables sobre los que cargar la responsabilidad de la actual crisis, se ha puesto el acento en los agentes financieros como parte activa de la misma, y en los gobernantes como la parte inoperante, incapaces de prever y frenar lo que estaba cantado que iba a suceder. Pero el pueblo ha olvidado a un “agente” importante dentro de esta crisis: el mismo pueblo.
Ha sido tan sorprendente para mí lo vivido en nuestro país durante los últimos diez años, que no daba crédito. La carrera especulativa con la vivienda comenzó y la inmensa mayoría de la sociedad se subió al carro. Los que vendían, porque estaban viendo la posibilidad de forrarse (a costa de sus propios compatriotas, eso sí), y los que compraban, porque aceptaban pagar por una vivienda un precio que cada día estaba más lejos del valor real que tenía. Quizá muchos de estos también tenían la esperanza de que algún día sacarían tajada.
Uno está en su derecho a pedir por un boli “Bic” 10 euros, pero lo más probable es que no encuentre a ningún imbécil que se lo compre. Pero… ¿qué ocurre si aparece ese imbécil? Rápidamente el vendedor irá al cajón a por otro boli y probará a venderlo por 15 euros. Si la cosa vuelve a funcionar y siguen apareciendo más imbéciles, se podrá ir subiendo el precio de los bolis indefinidamente hasta que el asunto sea absolutamente irracional…
Es muy ingenuo pensar que los que se estaban forrando con esto (constructores, inmobiliarias, vendedores, banqueros, etc) fueran a parar la espiral de insensatez. Así que se podría culpar a “papá Estado” por no haber estado ahí para cuidar de nosotros; pero no sé, me parece que no es propio de personas adultas pretender que siempre haya alguien que vele por nosotros. Tengo un amigo que con más de 30 años no se comía la manzana para postre si su madre no se la pelaba. Y ella se la terminaba pelando. Y así nos ha ido, cuando a nuestra madre se le ha olvidado pelarnos la manzana, nos hemos quedado sin comer postre. ¿Y qué tal si aprendemos a valernos por nosotros mismos y a no comportarnos como imbéciles?
