Opiniones

José Luis Pueyo. Tan diferentes, tan parecidos

A medida que voy paseando por Norteamérica voy dándome cuenta de las muchas diferencias que separan a nuestra cultura de la suya. Pero curiosamente, también hay un esquema que se repite como con un calco, y es el de las tendencias ideológicas. Dejando a un lado a esa gran “masa” que le da igual ocho que ochenta, el perfil de los conservadores y los progresistas coincide en ambos lados del océano. Y las coincidencias se dan no sólo en las ideas si no también en las formas.

He tenido interesantes conversaciones con variados personajes de ambos extremos, pero las más interesantes han sido las mantenidas con el sector ultra-conservador, esos que más allá de sentirse republicanos han aplaudido la reciente aparición del Tea-Party, que tienen en Obama a su peor enemigo, que sacan espumarajos cuando oyen las palabras socialism, communism, o unions (sindicatos), que supuran homofobia por todos sus poros, y que su “líder espiritual” es Rush Limbaugh, el popular vocero de la cadena “Fox” (el equivalente a Intereconomía y la COPE juntas), del que repiten todas sus incendiarias proclamas cual loritos. Y la verdad, escuchando a estos personajes, la única diferencia que percibía con muchísimas personas de mi país, es que los de aquí me hablan en inglés…

Intentando ser neutral, se podría pensar que las cosas nunca son negras o blancas del todo, y seguramente será así. Pero cuando pensamos en “las formas”, el sector conservador (tanto en los EE.UU. como en nuestra querida España) hace gala de una permanente arrogancia y prepotencia, reclamando estar en posesión de la verdad absoluta (lo cual puede ser aceptable), pero intentando hacer pasar a todo el mundo por su aro. Y así, ansían hacer leyes basadas en sus particulares creencias y concepciones morales, leyes que en definitiva sólo hacen que limitar los derechos más elementales de las personas.

¿Habrá algún día en el que cada cual pueda hacer con su vida privada lo que le plazca (no a costa de otros, obviamente) sin que haya algún cretino que se lo quiera impedir? Va a ser complicado, creo, al menos en los EE.UU. Es el país paradigma de la libertad y la democracia (opinión bastante generalizada en el sector conservador, paradójicamente), pero los mismos que hacen gala y ostentación de esa libertad, están empeñados en limitar la libertad de los demás… Sí, va a ser complicado.

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