Hace calor, mucho calor, pero Sicilia tiene suficientes atractivos para relajarse completamente durante estos días de asueto y olvidarse de todas las “preocupaciones” que nos acechan cada día, a saber: los índices bursátiles que se desploman, la prima de riesgo que se dispara, la tasa de paro que aumenta “esperanzadoramente”, Rajoy pidiendo que se adelanten más la elecciones, Rubalcaba prometiendo los milagros que en los últimos años no se le ha ocurrido proponer a su presidente, y así innumerables noticias que repiten cansinamente los medios todos los días.
Tras un par de semanas por estas tierras, he permanecido aislado de todo tipo de novedades sobre mi país y el resto del mundo. Y tan sólo me he asomado a Internet dos o tres minutos en un par de ocasiones para ver el correo. Así que en estos momentos desconozco si todavía tenemos el mismo gobierno, o si la jubilación ya la han puesto en los 70, o si a Camps le han metido ya en la cárcel por aceptar una chaqueta, o si felizmente ha aparecido un super-héroe que haya desenmascarado a todos los especuladores monetarios y a sus cómplices de guante blanco... y ya de paso, que los haya sacrificado.
La ignorancia es placentera, sobre todo ignorar a los que nos intentan amargar la existencia a todas horas. Creo que basta con echar un vistazo al noticiero una vez al trimestre para ver cuántos desmanes han ocasionado y calibrar si ha llegado el momento de salir a la calle a pegarle de una vez fuego a todo. Pero el resto del tiempo, la TV apagada o con los documentales de la 2, la radio sintonizando “Radio clásica”, los periódicos en el WC por si se acaba el rollo, e Internet para pasar el rato viendo vídeos en youtube... Como ahora mismo, que me estoy tomando una “Peroni” fresquita después de haber disfrutado de un delicioso “granita” de limón, mientras la brisa del mar me acaricia y a lo lejos el sol del atardecer dibuja la silueta del templo griego de Selinunte. Y si cuando regreso me encuentro un cartel de “Cierre del país por derribo”, cogeré la mochila y me iré a tomar unas caipirinhas a Salvador de Bahía...
