La democracia con su valor de acoger las mayorías o en su forma aportar la mayor representación posible lleva en ocasiones a formar equipos que a priori en ocasiones serian pintorescos ,pero hacen posible la gobernabilidad con un grado importante de solvencia.
Todos los demócratas sabemos de esa importancia,independientemente de la afinidad de las formaciones el fin es el mismo el beneficio de la sociedad, todo esto lleva un coste que veces el rédito político aumenta para el partido que mas se implica ,sin martirizar a el otro y sino pues como en las sociedades al final se repartirán unos beneficios que las urnas se encargaran de distrivuir.
Para que un pacto funcione debería a mi juicio ser aséptico a los exteriores,que no sordo pero si honesto y sensato con la otra parte de el acuerdo y por supuesto haber dejado atrás las rabieta que las urnas pusieron a cada uno en su sitio la parte minoritaria con su proporción de gobierno y cabal de la proporción de la otra parte.
Entiendo que la honestidad parte desde el principio y los pelos en las gateras dejados con anterioridad deben de ser agua pasada y no una piedra dispuesta para lanzar a el libre albedrío del que la lleva y no la ha soltado en el momento adecuado, gobernar en coalición a mi forma de ver no debería de ser la imposición continua de deberes demagógicos difícilmente alcanzables por nadie o un acto continuo de declaraciones en prensa, para ocupar medios con el fin de acaparar un protagonismo que donde se debió, no se consiguió y aquí ya no vale si es por uno o por un millón ,esas situaciones ya se encargan otros de hacerlas posibles.
Resumiendo no tiene razón quien mas habla ,ni quien mas sale en los medios ni quien después de 8 meses no a aceptado unos resultados que aunque ajustados fueron los el pueblo quiso.
