Opiniones

José Sodric. Sigo aquí, algo torcido, pero siguo aquí.

Hace ya tres meses que estoy ausente de la “Opinión” de este foro, pero como algunos saben un accidente me ha tenido apartado y postrado de la vida cotidiana, recuperándome como he podido con la ayuda de mi familia y la medicina, desde el 4 de mayo, estoy luchando por una recuperación que me permita ser quien era y lo voy a conseguir, unas cuantas costillas rotas no van a poder conmigo.

 

Es tan bien muy triste tener que retomar mi opinión con otro retrato triste, un retrato de nuevas apedreadas en el campo del Bajo Aragón, del 31 de agosto y el 1 de septiembre en Valmuel y Puigmoreno, echando al traste toda la ilusión de tantos hombres y tantas mujeres del campo, que con tanto cariño, ilusión y mucha inversión, ven con asombro como la naturaleza en unos pocos minutos se lleva tu futuro, el esfuerzo de todo un año y tú no puedes hacer nada.

Ha esta estúpida crisis que a todos nos afecta, se ha unido la desgracia a este sector tan machacado, sector frutícola en este caso que no tiene ninguna ayuda directa al agricultor, por no considerarla de primera necesidad, al fin y al cabo la fruta no es tan necesaria como la leche, la carne o los cereales, eso es al menos lo que piensan desde Bruselas, “Hay que joderse con Bruselas”.

Y por si fuese poco se anuncian nuevos recortes en la PAC desde Bruselas, muchos recortes desde el Gobierno de España y tan bien mucha austeridad desde la DGA, es decir que “A perro flaco, todo son pulgas”.

A veces me pregunto para que queremos tanta administración, pues desde los ayuntamientos y  mancomunidades, pasando por las comarcas y diputaciones, las autonomías, los gobiernos nacionales y Bruselas, tenemos siete diferentes tipos de administraciones, que todas ellas nos afectan de diferentes maneras, pero como decía me pregunto si este organigrama es efectivo y sirve realmente al ciudadano, así como cuanto nos cuesta y si no sería mejor reducir este sobrecoste, aliviando la fiscalidad del ciudadano, o poder ofertar algo más de ayudas verdaderas a las gentes que de verdad lo necesiten, como hacer frente a este tipo de desgracias que han ocurrido este verano en el Bajo Aragón, las repetidas y tan frecuentes apedreadas, o cualquier otra calamidad que afecte al ciudadano de a pie.

En esta etapa de crisis aguda que tenemos, nos vendría bien alguna política que aliviase nuestra maltrecha economía, en vez de mantener a tanto mantenido, así como invertir en investigación y reducir tanto gasto y burocracia que ahogan nuestro día a día y nuestro futuro. 

Otros artículos de opinión

Image