Opiniones

Lu Martín

Mi meta en la vida es ser tan buena persona como mi perro ya cree que soy”

—“Mi meta en la vida es ser tan buena persona como mi perro ya cree que soy”—

Cuántas veces habré dicho:

— “Tengo que volver a casa porque tengo que sacar al peque”

— “¿Me puedo llevar al peque a comer el domingo?”.

Los muros de Facebook de los amigos de mi edad se dividen entre los que comparten las fotos de sus retoños o las que comparten las de sus mascotas. Yo soy de las que comparte las fotos de Jerry al que me refiero como mi “peque”.

Los nuevos compañeros de vida perrunos y gatunos tienen ropa, alimentación minuciosa, montones de juguetes y conviven más con personas que con otros congéneres.

La relación de apego entre personas y sus mascotas es muy similar a la que se establece entre los niños pequeños y sus padres. La situación actual hace que cada vez sea más complicado establecer relaciones sólidas de pareja o disfrutar de la economía idónea para plantearse tener hijos. También, a pesar de la presión social, existen personas que deciden renunciar a la paternidad.

Perros y felinos se adaptan tan bien a la convivencia entre humanos que no es extraño que muchas personas vuelquen fuertes sentimientos de apego hacia sus peludos compañeros. El amor hacia perros y gatos es enorme, y viceversa. Muchos estudios clínicos y de laboratorio indican que la interacción con animales puede ser beneficiosa para el bienestar físico, social y emocional de los seres humanos. Los animales transmiten valores como la fidelidad, el amor incondicional, la disciplina o la alegría, nos obligan a adquirir responsabilidades, nos ayudan a reducir el estrés, por eso también es tan beneficioso convivir desde niños con ellos.

Pero debemos ser responsables y que el animal esté todo el día solo en casa, únicamente para que nos esté esperando al llegar del trabajo. Aunque está más extendido tener las mascotas de dos en dos, no seamos egoístas. No son juguetes, no están ahí sólo para nuestro disfrute. Que salgan y corran, que reciban mimos y educación…

Las protectoras de animales cumplen una gran función y la adopción a cualquiera de ellas se muestra como la mejor opción, evitando así el tráfico de seres vivos y dando una vida mejor a un animal que no ha tenido oportunidad, viendo cada vez más perros mestizos en nuestras ciudades, dejando de un lado las modas que por años nos han plagado de razas concretas los parques de nuestras ciudades.

Así que adoptemos a chuchos y gatetes, querámoslos y cuidémoslos como merecen, que la mayor traición que cometerán hacia nosotros será no poder quedarse siempre a nuestro lado.

 

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