Opiniones

Marco Negredo

¡Qué deslealtad! El verano fue muy ajetreado pero muchos, no me atrevo a decir todos, entreveíamos que el otoño, agüerro en aragonés, iba a serlo tanto  o más. Atrás quedan los viernes en los que un negro nubarrón descargaba terribles tormentas con pedriscos maliciosamente dirigidos hacia los más desfavorecidos y donde la clase trabajadora era la más castigada.

La gota fría  otoñal ya ha llegado y ha atacado muy especialmente a Aragón. Desgraciadamente la gota fría no está siendo únicamente climatológica. El Gobierno sigue en sus trece de machacar esta tierra. El Diputado Chesús Yuste, representando a la Izquierda plural en el Congreso aunque, no lo olvidemos, su partido es Chunta Aragonesista, preguntaba sobre los desdoblamientos de la NII y la N232. La respuesta de del Secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Sr.

Catalá, no nos deja indiferentes: ““los desdoblamientos de la N-II y de la N-232 no se llevan a cabo porque se haría competencia desleal al gestor de autopista”.

Podríamos invitar al Sr. Catalá a que viera las carreteras aragonesas y muy especialmente de las sur de Aragón. España entera disfruta de autovías, en Cataluña, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Andalucía, Comunidad de Madrid, … en todas esas comunidades, disfrutar de cientos y miles de kilómetros de desdoblamientos, no parecen ser competencia desleal de nadie. Cuando en Aragón lo demandamos en unas carreteras con un alto grado de siniestralidad, somos desleales al Estado, a los gestores de autopistas, a todo el mundo.

Empieza a cuadrarme todo. No entra en los planes del gobierno hacer competencia desleal ni a la medicina ni a la enseñanza privadas. No quieren hacer competencia desleal a la economía sumergida.   Tampoco quieren hacer competencia desleal a cualquier actividad privada que pudieran atender las administraciones públicas aragonesas. ¡Qué deslealtad! La nuestra claro.

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