
OFEGATS
Casi a la vez que yo venía a este mundo, la “Vella Mequinensa” era inundada bajo las aguas del pantano. Toda su población debió dejar atrás su historia, sus recuerdos, buena parte de su vida a cambio de sacrificio y SOLIDARIDAD con otros pueblos para que otros tuvieran energía, industrias, agua, … vida.
El tiempo pasa, el pueblo, más de 40 años después, sigue siendo solidario y sin embargo, nadie, o pocos, obsequian de la misma manera, ante las necesidades que puedan surgir. Las crisis afectan a Mequinenza más que a cualquier otra población. Los mineros de Mequinenza, como los de las Cuencas turolenses, se encerraron en el Ayuntamiento de Ariño en septiembre del 2010. Los mineros de Mequinenza, como en el resto del estado, secundaron la huelga que duró dos meses en 2012. Hoy, los únicos mineros aragoneses sin producir, sin bajar a sus minas, son los de Mequinenza. ¿El resto de mineros aragoneses, o del Estado, muestras su SOLIDARIDAD hacia ellos como Mequinenza lleva haciendo desde tiempos ha? NO. Y lo digo con mayúsculas. Ver el sábado día 30 de noviembre una plaza del Ayuntamiento medio vacía me dio mucha lástima. Hubo alcaldes, concejales, mujeres, hombres, niñas, niños, … pocos mineros, y aún peor. Pocos ex mineros.
Por suerte o por desgracia, he sido doce años miembro de Comité de Empresa minera. Los primeros cuatro representando a UGT y los ocho restantes a CCOO. No voy a decir con cual me sentí más identificado o menos, cual es mejor o peor, no es este el foro o el momento para debatir o reflexionar sobre ello. En ambos sindicatos hay gente válida, compañeros que no faltaron a la concentración del sábado porque por sus venas, corre sangre sindical. Pero a los que no es a muchos cuya su máxima obsesión "sindical" era conseguir más dinero en detrimento de derechos de la clase trabajadora. Más dinero a cambio de más turnos de trabajo, más dinero a cambio de fines de semana, más dinero a cambio de horas extras,… más dinero y menos derechos. Hoy no se ve el dinero porque aquellos que tanto pelearon por él, ya no bajan a la mina, están prejubilados, y no se dejó atado lo que ocurriría con los mineros que hoy seguimos trabajando. El dinero se gastó y los derechos se han perdido. Esos “sindicalistas”, aunque esa forma de actuar no es sindicalismo, no estaban en la plaza del Ayuntamiento de Andorra. No fueron SOLIDARIOS con los compañeros que permanecen extrayendo carbón, no fueron SOLIDARIOS con el territorio donde viven o, en algunos casos, han vivido, y no son SOLIDARIOS, ahora, con las empresas mineras en grave situación como la que están viviendo los compañeros de Carboníferas del Ebro.
Aún podemos reaccionar TODOS porque mientras haya vida hay esperanza. Muchos recuerdos del viejo Mequinenza quedaron ofegats (ahogados). No permitamos que sus mineros, SOLIDARIOS como pocos, se queden sólos en la lucha, OFEGATS en la soledad de sus reivindicaciones.
