
Bienvenido Mr. Marshall
Orgullo, emoción... Hasta se nos sube la moral cuando vemos nuestro pueblo salir en la pantalla de televisión. Esos pocos minutos, segundos, en los que nos sentimos protagonistas hacen que creamos que tenemos el mejor pueblo del mundo.
Y es así. Además de parques, monumentos y su trocito de historia, un pueblo lo forman sus gentes, las que llenan de vida sus calles, las que lo enriquecen con su comercio y su industria; también los que se preocupan por hacerlo más habitable y más humano. Las personas son quienes hacen nuestro pueblo, el mejor pueblo del mundo. Lamentablemente, hoy en día la publicidad se impone y el lema “lo que no se ve, no se vende” marca las reglas. Esto hace que muchos ayuntamientos gasten cantidades importantes de su presupuesto en crear “marca”. Estos días hemos podido disfrutar del paso de la Vuelta Ciclista a España, por Alcañiz. Y, como todo, no ha estado exento de polémica. Nos encontrábamos ansiosos delante de la televisión, esperando ver las imágenes que estábamos compartiendo con miles de telespectadores que podían comprobar lo bonito que es nuestro pueblo. Como si de un remake de “Bienvenido Mr. Marshall” se tratase, engalanamos nuestras calles (solo las que salían en la tele), sonreímos a la cámara y nos quedamos tan fríos como los habitantes de Guadalix de la Sierra. Apenas dos minutos de fama por el módico precio de 10.000 y 30.000 euros que desembolsaron el Ayuntamiento de Alcañiz y la Diputación Provincial de Teruel. Luego viene el balance. Para nuestro alcalde, turismo, repercusión económica, difusión. La realidad, otra: ningún equipo ciclista pernoctó en nuestra localidad, ni siquiera en nuestra provincia (que es la que desembolsó el dinero) y tan solo un establecimiento hotelero llenó sus habitaciones a cuenta de la vuelta. Sin embargo, todos conocemos las quejas de turistas que han venido este verano a pasar sus vacaciones en el camping municipal y se han encontrado con las puertas cerradas y sin ningún aviso de que se encontraba cerrado. Un camping que el actual equipo de gobierno sigue empeñado en continuar con gestión privada, como si no hubiésemos tenido bastante con años de desidia y abandono. Recuperarlo hubiese sido tarea fácil. Así pues, volviendo a Berlanga, aprovecharé las palabras del genial Pepe Isbert, y le pido una explicación: “Como alcalde vuestro que soy os debo una explicación, y esa explicación que os debo os la voy a pagar, porque os la debo" Estaremos encantados de oírla.
