Opiniones

Marta Prades

Un año en las instituciones

Las experiencias vividas en el último año nada tienen que ver con lo que venía siendo mi actividad personal y profesional a lo largo de mi vida.  Un año marcado por tres campañas electorales, con sus correspondientes cientos de kilómetros cada una; la llegada a las Cortes de Aragón, adaptarnos -que no acostumbrarnos- a su reglamento y protocolo; aprender a trabajar con herramientas desconocidas para nosotros hasta ese momento, y para la mayoría de los mortales. PNL (proposición no de ley), Moción o Enmienda son palabras que han pasado a formar parte de mi vocabulario con una facilidad que parece que siempre hubiesen estado allí.

Pero no.  El refranero español, que tiene recursos para todo, dice: “donde fueres, haz lo que vieres”. Y llegamos y vimos. Y no todo lo que vimos nos gustó: parlamentarios encorsetados a un reglamento cuya finalidad es ordenar el trabajo y el debate que se realiza en las Cortes, pero que sin embargo hace que proliferen una cantidad de iniciativas repetitivas y de propuestas que, aunque nos pese, no son nunca llegan a  la ciudadanía.

Que no iba a ser fácil, lo sabíamos, que nos llamarían novatos y no teníamos experiencia, que íbamos a ser la diana de todos los ataques, también. Pero la realidad ha sido otra. Hagamos balance: tenemos catorce diputados sin experiencia en estos menesteres, pero con la sabiduría que da la lucha en las calles, el trabajo con colectivos y mareas tan vapuleados por las políticas de recortes llevadas hasta ahora.

Estos catorce diputados que formamos el Grupo Parlamentario Podemos Aragón somos los únicos que a lo largo de este año hemos presentado tres Proposiciones de Ley: Proposición de Ley para la reducción de pobreza energética, Proposición de Ley sobre la garantía de la efectividad de los Derechos Sociales en situación de emergencia social y Proposición de Ley de Cuentas Abiertas. En resumen, poner a las personas primero y promover la transparencia y la apertura de las instituciones. Eso es lo que dijimos que veníamos a hacer y es lo que estamos haciendo.

Estas leyes no acaparan los medios ni ocupan grandes titulares, pero son ese tipo de cosas que mejorarán la vida de muchas personas y eso, en definitiva, es lo importante. Frente a las iniciativas bienintencionadas, que “instan” al Gobierno, que luego puede cumplirlas o no, apostamos por proposiciones de Ley, a las que debe obligado cumplimiento. Sin gobernar, sin mucho ruido, sin que la prensa se haga eco de nuestros logros, ahí estamos y aquí seguiremos, trabajando para la gente.

 

 

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