Opiniones

Marta Prades

El hermano pequeño

 

Cuando tu hermano mayor es guapo, brillante y además saca buenas notas, corres el peligro de pasar desapercibido.

Esto es un poco lo que le pasa a TechnoPark. Su hermano mayor, Motorland, el circuito de velocidad, acapara todas las miradas, todas las portadas y “casi” todas las inversiones. En estos tiempos que nos está tocando vivir, tiempos mediáticos supeditados a la imagen y a la visibilización en escaparate virtual, lo que no se ve, no existe.

Cuando nació el proyecto Ciudad del Motor, lo hizo como un conjunto de proyectos que se sostenían unos a otros y se complementaban. En principio, todo bien. Pero entonces empezaron las comparaciones y las diferencias: alimentamos muy bien a un hijo, porque era brillante, porque nos enorgullecía que todo el mundo supiese de él, mientras el otro hijo crecía al rebufo.

Como buenos padres, invertimos en nuestros hijos para procurarles un buen futuro y con el fin de que algún día puedan caminar solos. Eso es lo que los gobiernos habidos en nuestra Comunidad han intentado hasta ahora con la Ciudad de Motor, invertir en su futuro, con más o menos acierto, según opinión de unos u otros. Lo que sí es cierto es que un hermano crece cojo, TechnoPark, un parque tecnológico que debía ser puntero, está desapareciendo poco a poco, y los responsables de su desarrollo no lo alimentan convenientemente.

Estamos viviendo una larga crisis y podemos comprobar que las medidas que se han aplicado hasta ahora para paliar sus efectos no están surtiendo efecto. Es más las desigualdades se siguen agravando. TechnoPark nació como un espacio de referencia en I+D+i. Todos los estudios e informes demuestran que no se sale de esta crisis sin inversión e investigación. Pues bien, apostemos por ello. Tenemos el espacio, tenemos el proyecto, tenemos los jóvenes, esa generación preparada de la que tan orgullosos estamos y que tristemente estamos viendo partir.

Apostemos por el futuro, seamos capaces de ver más allá de lo inmediato y lo urgente, y darle una oportunidad a nuestra tierra a largo plazo. Una oportunidad que el Bajo Aragón puede liderar y ser referencia mundial.

 

 

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