
Competencias
Es lamentable la situación que están sufriendo los 120 personas que a estas alturas deberían estar ya recibiendo clases en la Escuela de Adultos de Alcañiz.
Desde el pasado Consejo de Ciudad, celebrado el pasado día 6 de octubre, en que los ciudadanos denunciaron esta situación, mucho se ha escrito y poco se ha hecho. De nuevo, la burocracia, los trámites administrativos, el reparto de competencias y la escasez de recursos económicos -siendo este el principal problema- se han convertido en una pesada losa para los ciudadanos, que ven imposibilitado el acceso a la educación, a la que tienen derecho reconocido.
Tal y como establece el Estatuto de Autonomía de Aragón, es la Comunidad Autónoma la que tiene las competencias para el desarrollo legislativo y ejecutivo de la enseñanza en toda su extensión, niveles y grados. Para el desarrollo de la educación permanente, de adultos, se establecen unas subvenciones con las entidades locales para la contratación del profesorado. Dicha convocatoria de subvenciones debía haberse realizado en los meses de abril o mayo para que en el mes de septiembre el Ayuntamiento contratara a los cuatro profesores, pero a estas alturas del año todavía no se ha hecho, por lo que se viene llamando “falta de disponibilidad presupuestaria”. O, lo que es lo mismo, que el Consejero de Hacienda, Fernando Gimeno, no suelta un euro. Tenemos las competencias, pero no podemos ponerlas en práctica “porque no hay dinero”.
El Sr. alcalde de la Ciudad de Alcañiz, molesto ante esta situación -algo lógico y normal- y ante la presión ciudadana, decide solicitar las competencias en educación al Gobierno de Aragón, ahí es nada. Y se escuda para ello diciendo que no quiere cometer ninguna ilegalidad, cuando, en cambio, no tuvo ningún reparo en prorrogar el contrato de abastecimiento de aguas, sin convocatoria pública, ni concurrencia competitiva, ni publicidad. Una ilegalidad que ahora los tribunales han corroborado.
Todas las poblaciones de Aragón, todas, han puesto en marcha sus escuelas de adultos. ¿Han cometido alguna una ilegalidad? ¿O se han preocupado por buscar una solución dialogada a los problemas de la ciudadanía, ante la falta de respuesta del Ejecutivo autonómico? Yo creo más bien que es lo segundo.
En el presupuesto de Alcañiz se destinan 25.000 euros para subvencionar festejos taurinos o 73.400 euros para publicidad institucional, pero destinar 7.000 euros para educación no se “atreve” a hacerlo, no vaya a cometer alguna ilegalidad.
No solo es cuestión de competencias, sino más bien de ser competente.
