
Cansadas
Cansadas andamos algunas de que nos digan que nos echan de menos. Ya nos gustaría a nosotras, a cada una y uno de los miembros que formamos la Plataforma en Defensa de los Servicios Públicos y Derechos Sociales del Bajo Aragón Histórico, que no fuésemos necesarias, que aquello que nos unió y nos sacó a las calles estuviera conseguido. Que aquello que nos unía a todas, que no era otra cosa que recuperar los servicios públicos y derechos sociales, estuviesen garantizados, revocadas algunas leyes y derogadas otras. Ya nos gustaría no ser necesarias.
Nos identificó la lucha en defensa de un hospital para el Bajo Aragón 100 % público. Se consiguió, aunque no bajamos la guardia hasta que veamos esa infraestructura construida. Y lo que le exigimos a unos, ahora se lo exigimos a los otros.
Mientras esperamos que el Sr. Celaya marque una fecha para atender nuestra invitación y venir a Alcañiz a presentar el proyecto del nuevo hospital, nos enteramos que el Tribunal Superior de justicia de Aragón desestima los recursos presentados por el Ayuntamiento y Aquagest y, por tanto, anula de forma definitiva la renovación que hizo en 2012 del contrato de abastecimiento de aguas.
Ahora el negocio es el agua. Prorrogar el contrato de abastecimiento de agua hasta el año 2042, sin convocatoria, sin concurrencia competitiva, sin publicidad, a cambio un anticipo de 2,3 millones de euros sobre el canon que se le debía pagar a la empresa... Vamos, que esta empresa financió al Ayuntamiento de Alcañiz y éste lo utilizó para pagar gasto corriente y sanear las arcas municipales. No mejoraba el servicio, ni la calidad del agua, ni cualquier otra cosa que incidiera positivamente sobre los ciudadanos, los mismos ciudadanos que en 2042 habrían pagado con sus recibos 5 millones de euros por el préstamo recibido.
En 2010 las Naciones Unidas reconocieron el acceso a agua potable y a saneamiento como un derecho humano, y de nuevo podemos comprobar cómo mercadean con nuestros derechos, como de nuestras necesidades, algunos hacen negocio.
Este fin de semana la Plataforma hemos continuado con nuestra labor, luchando por nuestros derechos -esta vez, el derecho al agua-, a través de la participación, de la puesta en común, del debate, escuchando a expertos, científicos y letrados, a vecinos engañados a los que les robaron sus competencias a cambio de hipotecar su pueblo -les construyeron macrodepuradoras imposibles de sostener económicamente-, de aquellos que pagan el famoso ICA (Impuesto de Contaminación de Aguas) y ni siquiera han visto iniciar las obras, de los que les denunciaron por no depurar en una depuradora que la DGA no construyó, y de los que lo consiguieron: los que se unieron, lucharon y vencieron, de los que con su ánimo demuestran que sí se puede.
