
El pasado lunes fuimos invitados a asistir a lo que se denominó “Presentación del proyecto arquitectónico del nuevo hospital de Alcañiz”. En realidad, lo que vimos allí fue una recreación virtual de lo que puede ser dicho hospital, completado con una serie de imágenes standard de habitaciones hospitalarias, salas de consulta o quirófanos, que podían ser del hospital de Alcañiz, del de Teruel, o de la Clínica Mayo de Rochester. Quienes conocemos un poco el día a día del proceso relacionado con el nuevo hospital de Alcañiz sabemos que el proyecto “de verdad” está todavía muy en sus comienzos, que cosas tan básicas como el cálculo de cimentaciones o estructuras están todavía por desarrollar, y que evidentemente, se tardará todavía unos meses hasta que un proyecto para una obra de más de 80 millones de euros esté listo para licitar: algo normal, por otra parte: basta pensar en la enorme complejidad técnica de un proyecto de este tipo: estructuras, materiales, instalación eléctrica, climatización, seguridad, optimización de recorridos, etc...
Por eso no son de recibo las insinuaciones veladas o los comentarios abiertos en el sentido de que “el proyecto ya está, y no se empieza porque el Ayuntamiento no ha puesto los terrenos”. El proyecto no está, y el Ayuntamiento está dando todos los pasos que hay que dar para conseguir los terrenos. Puso dineros y ha luchado y peleado para que por fin el Fondo de Inversiones de Teruel “se moje” con este proyecto (400.000 euros, eso sí, pecata minuta comparada con los 14 millones –por año- que pone para Motorland). El Ayuntamiento ha redactado y lanzado el proyecto de expropiación, y se están resolviendo alegaciones, dentro de las garantías establecidas para procesos de este tipo. Porque llama la atención que, cuando el equipo de gobierno municipal de Alcañiz propuso tal procedimiento de expropiación, algunos nos acusaron de buscar poco menos que la “confiscación” de los terrenos; ahora, en cambio, no hacen más que meter prisa y parece que querrían que pasásemos por encima de las garantías legales que precisamente incorpora el procedimiento de expropiación....En fin.
Los alcañizanos y bajoaragoneses pueden estar tranquilos: a pesar de insidias, zancadillas y usos maniqueos del tema, todos los pasos para la construcción del futuro hospital se están dando de forma acompasada por todas las Administraciones, y al igual que ahora disfrutamos del Conservatorio recientemente inaugurado, en pocos años contaremos con ese nuevo hospital que contribuirá realmente a equilibrar el territorio de Aragón.
