
El hombre que presentó a Julio Iglesias y a Isabel Preysler

Nunca sabes quien puede sentarse a tu lado... Me encontraba actuando en la preciosa villa medieval de Olite, Navarra. Tocando la guitarra he conocido gente muy interesante por el mundo, aunque esta vez fue pura casualidad. Salgo del restaurante de la plaza y me encuentro que esta lloviendo a mares, me refugio bajo los arcos del ayuntamiento y me siento en un banco. Un señor de allí, que nos había saludado en la mesa del restaurante, aparece entre la lluvia y se sienta a mi lado. Me felicitó por la primera sesión que ya habíamos tocado, hablamos de los años seguidos que llevábamos actuando en Olite. De repente aparece otro señor de unos setenta años, buscando refugio bajo los arcos del ayuntamiento. Me llamó la atención su presencia, su forma de fumar con la izquierda, el dedo pulgar de la derecha agarrando el cinturón y su forma de mirar la parte de atrás de nuestro escenario, me recordó a los aristócratas madrileños del barrio de Salamanca que yo había conocido hace años tocando en eventos privados de mucho famoseo. ¿Sabes quien es ese?
No, conteste al señor del restaurante. Es muy famoso, es de aquí, se llama Julio Ayesa. Es el que presentó a Julio Iglesias y a Isabel Preysler. Julio Iglesias ha venido dos veces a cantar gratis al pueblo e Isabel Preysler vino aquí para el funeral de la madre de Ayesa. Es un señor muy rico de cuna, vivió muchos años en Marbella y era relaciones públicas, también presentó a Tita Cervera y al Barón Thyssen. Perdón, le dije, me están escribiendo al movil. Una excusa para poner rápidamente su nombre en Google, y la primera foto... ¡era él junto a Julio Iglesias en su avión privado! A esa foto le seguían otras con personajes como el astronauta Neil Armstrong, con La Duquesa de Alba en el palacio de Liria, con la hija de Onassis, con todos los hijos de Isabel Preysler, Elisabeth Taylor, con el Rey don Juan Carlos y la Infanta doña Pilar en su jura de bandera, con el presidente Kennedy en una boda... El señor del restaurante seguía hablándome y entonces Ayesa se giró, miro el banco y se acercó. Dejarme un sitio, nos dijo. El señor del restaurante le dijo que se sentara, que él se iba al bar. Ahí nos quedamos solos, atrapados por la lluvia. ¿Tu eres uno de los que tiene que tocar? Si, soy el guitarrista, le dije. ¿Eres bueno? Eh... eso no lo puedo decir yo. ¿Y quien lo va decir si no? Es verdad, bueno... dicen que si. ¿Y si tan bueno eres que haces esperando a que pare de llover aquí sentado? ¿Has tocado en Madrid alguna vez? Si, acompañando a cantantes famosos, le dije. ¿Pero tu nombre aparecía en el cartel? Pues no. ¿De donde eres? De Alcañiz. Una plaza preciosa, un pueblo muy bonito, hoy ha toreado allí un amigo mío, me dijo. Yo estaba sorprendido porque ese día eran fiestas en Alcañiz. ¿Qué música te gusta? Me gusta el flamenco. La semana pasada estuve cenando con Farruquito, me dijo, yo era muy amigo de Sabicas... cada vez que iba a New York dormía en su casa. ¿Que esperas de la vida, seguir viniendo a mi pueblo como cada año? Bueno, le conteste, hace poco grabé un disco de rumba flamenca en Miami con un productor muy famoso pero todavía no lo he movido, he ido varias veces por allí, gusta mucho mi guitarra.. ¿Cómo se te ha ocurrido volver, porque no te quedaste allí, estas loco? Mira chaval, me dice, apúntate estos contactos y cuando vayas por allí di que vas de mi parte, me llamo Julio Ayesa, apúntatelo. En ese momento nos vio hablar un chico que lo iba buscando, se acerca. Julio, le estaba buscando, estoy en el bar de al lado. Se fue con él, no sin antes darme su dirección para que le enviara mi disco.
Después de despedirnos se me acercó el chico y me dijo que si lo conocía. Le dije que nos acabábamos de conocer. Pues todo lo que te ha contado es verdad, te voy a enseñar unas fotos de unas vacaciones que me invitó a ir con él, fíjate bien en la mujer que sale en las fotos y en nuestras ropas, verás que no nos la encontramos de casualidad, que iba con nosotros, en cada foto vamos vestidos diferentes. Era Latoya Jackson...
Cuando llegué a mi casa pensé... ¿Será verdad que él presentó a Julio Iglesias y a Isabel Preysler?
Me gusta leer biografías y casualmente tengo el libro de Alfredo Fraile, ex-manager de Julio Iglesias, y ahí cuenta el día que se conocieron, en una fiesta organizada por su buen amigo Julio Ayesa.
