Opiniones

Nomaya Prats

Falta de humanidad

Quizá los no usuarios de la ribera de nuestro río Guadalope no se hayan percatado, pero aquellas obras de adecuación y reparación del entorno tras la riada de hace unos meses, esas que tanto urgían y que por ello se adjudicaron con extrema premura, no se han llegado a finalizar. Quizá nuestro equipo de gobierno local tendría a bien explicar a los ciudadanos alcañizanos la razón por la que esto es así. Es cuestión de presupuesto? De ese presupuesto del que nos aseguran que tenemos un saldo positivo de 60.000€? Es por un contrato deficitario con la empresa que realizó las obras? O quizá por dejadez de nuestro señor alcalde y su equipo?

Las tareas de limpieza dejan mucho que desear. En algunos accesos a la propia rivera siguen acumulados grandes montones de troncos y ramas que hacen imposible este acceso a los paseos. Casualmente, esto sucede en las zonas que menos se ven desde el Paseo Andrade y que sólo los usuarios habituales pueden percibir. Parece ser que el criterio que se ha usado para retirar la maleza depende de lo mucho o poco que se vea desde fuera.

Pero lo más grave de este problema es que las tareas de reparación de las pasarelas también están inacabadas. De todos es sabido que por ley, en todas las obras que se realizan por parte de cualquier empresa, si éstas presentan algún riesgo de seguridad para los viandantes, deben estar debidamente señalizadas para evitar accidentes, ya sean leves o graves, y en consecuencia inhabilitadas. Entonces, por qué nuestro ayuntamiento está incumpliendo la ley? Contamos con varios ejemplos de pasarelas que no son aptas al uso de las personas por su elevada falta de seguridad, entre ellas la que se encuentra justo frente al parque de la Glorieta frecuentado sobre todo por familias con niños. Pero éste es un pequeño ejemplo, ya que hay otras que están perfectamente accesibles pero totalmente inutilizables y extremadamente peligrosas. Ya no se trata de que estén bonitas sino de que sean seguras. Lo mínimo que debemos reclamarle a nuestro ayuntamiento es que estas zonas peligrosas estén debidamente señalizadas.

Queda en evidencia la falta de humanidad de nuestro consistorio, que consideró urgente la contratación de la reparación de los desperfectos y se olvidó, todavía a fecha de hoy, de la seguridad de sus ciudadanos.

 

 

 

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