
Orgullo
A veces tengo la sensación de que la política nos hace ser tan críticos que parece que no seamos capaces de disfrutar de las cosas buenas que nos ocurren y suceden a nuestro alrededor.
Este pasado fin de semana pudimos por fin escuchar que el acuerdo con Dorna para mantener el gran premio de Moto GP en nuestro circuito de Motorland Aragón va por buen camino.
Y es que cuando se tiene voluntad se puede llegar a hacer grandes cosas, como fuimos capaces de mantener un circuito urbano de automovilismo, nuestro circuito Guadalope, cuya gran baza era el factor humano, la colaboración y el empeño de tanta gente llena de ilusión que llevamos a lo más alto el nombre de nuestro pueblo y nuestras gentes.
Hace escasamente dos semanas, ha tenido lugar uno de los acontecimientos que de nuevo nos une a todos los nacidos o los habitantes del Bajo Aragón Histórico. La Semana Santa y con ella nuestros tambores y bombos.
Independientemente de que tenga nombre religioso, para nosotros es una semana de hermandad, de tradición y de unión. Ya seamos creyentes o agnósticos, los unos y los otros nos respetamos y la vivimos a nuestra manera, lo que la hace más grande si cabe.
Para mí es otro motivo de orgullo, soy del Bajo Aragón, toco el tambor y mi pueblo pertenece a La Ruta del Tambor y el Bombo, fiesta de interés turístico internacional y posiblemente en breves será reconocida por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Escribo estas líneas con las manos ya recuperadas pero con el sentimiento todavía muy vivo. Porque en esta tierra, tan poco representativa en el conjunto de nuestro país por formar parte de una de las provincias más olvidadas... no en vano tuvimos que dejar claro que Teruel Existe!... somos capaces de hacernos un hueco en la prensa nacional e internacional.
Pero lo que más me llena de orgullo es que no hay vuelta atrás, no va a haber quien nos pare porque cuando salimos a la calle a tocar lo hacemos en familia, con nuestros abuelos, padres e hijos... y es que la Ruta del Tambor y el Bombo es y será nuestra. Para siempre.
