
Las cigalas
Yo leo de todo. Me refiero a la prensa. Lo mismo me leo El Mundo, que El País, que La Gaceta o el Periodista Digital…
Y a veces me sorprendo de los argumentos que para denostar a los partidos emergentes y sus seguidores (los que la prensa más a la derecha del arco político) utilizan. La última: el arroz con langosta que se metieron entre pecho y espalda los de podemos y afines en Mallorca.
Lo que comen los dirigentes de los partidos más afines a este tipo de prensa, no debe ser interesante, e imagino que tambien se meterán algún chuletón de buey, regado con un buen vino.
A ver si nos entendemos: a mí, e imagino que a la mayoría de los españoles, que cada cual haga con su dinero lo que le parezca, me la “refanfinfla” que se lo gaste en cigalas o en patatas, siempre y cuando sea suyo, ganado honradamente, ya sea picando piedra o como parlamentarios, que paguen religiosamente sus impuestos y todo lo demás, el problema es cuando esas comilonas se las pegan a costa del erario público.
Parece que no se dan cuenta que predicar solidaridad no es sólo de pobres como ratas, que ser político, tener propiedades, empleados, e incluso mucho dinero, no está reñido con ser solidario y creer que nos podemos igualar un poco más por arriba, que no hace falta donar todos tus bienes a los pobres (eso lo hacen los caritativos, pero la caridad es otra cosa que va unida a las creencias religiosas, no políticas).
Lo de las cigalas es sólo una visión de cómo piensan algunos. Los pobres, no pueden gastar en nada supérfluo, tienen que pasarlo mal. Los de Unidos podemos, son, para esta prensa, un puñado de desarrapados. Los lujos son para unos pocos elegidos, y entre ellos no se encuentran los de los partidos que parece que le van a pegar un gran bocado a los escaños de los partidos tradicionales… Las cigalas sólo las pueden comer “ellos”, los otros no, aunque se las paguen de su bolsillo…
