
Y van...
Otro año más se ha "celebrado" el día contra la violencia de género, otro año se han llenado las páginas de las redes sociales de lazos violetas, manos, caras de mujeres con grandes moratones e incluso heridas, y todos nos hemos solidarizado con ellas.
Ese mismo día murieron a manos de parejas o ex-parejas varias...
No llegaré a entender nunca que lleva a un hombre a creerse con el derecho a maltratar o matar a la que es o una vez fue su pareja y a la que se supone quiso en algún momento. Qué ha ocurrido para cambiar besos por ostias como panes.
Algunos apuntan maneras desde los primeros momentos, controlando lo que visten, hacen, con quién salen, a quién pueden hablar y qué pueden decir, disponiendo de su vida y su tiempo como quieren, controlando el móvil, revisando las conversaciones, dosificando las salidas, prohibiendo ver a determinadas personas... Pero el amor a veces ciega, y las jovencitas creen que en realidad lo hace porque las quiere mucho. Nada más lejos de la realidad, si te hace todo eso no te quiere.
Como tampoco te quiere si te grita, te hace de menos, te humilla, te ningunea, te anula como persona. Y si ya te apone la mano encima... ese no te quiere, ese es sólo un maldito hijo de... que no merece más que el desprecio de todo el mundo y por supuesto lo que el código penal dicte.
Cada año por estas fechas escribo sobre lo mismo, cada año, conforme voy escribiendo me voy encendiendo, porque creo que no hacemos bastante.
No basta con poner lazos violetas, manifestarnos e indignarnos. Hay que llamar a la policía si oímos al vecino gritando a su mujer como un poseso, llamándola inútil, tonta, puta... o cualquier cosa que nos chirríe en los oídos. No vale decir eso de que "es una cosa entre parejas y mejor no meterse", hay que meterse, si no quieres un mal día ver a la policía llamando a tu puerta para preguntarte si habías oído algo, porque acaban de matar a tu vecina. Las casas están llenas de vecinos que son sordos a los gritos y los lloros, y los sonidos de los puños de un hombre en la cara de una mujer, pero ojo no te pases con la música que entonces son todo oídos...
El problema de la violencia machista es de todos, mujeres y hombres, no es un problema que "les pasa a otras, pero a mí, mi Paco, me pega lo normal..." Hay que implicarse. en la educación y en la denuncia.
Lo normal es que en una casa no haya golpes, ni gritos, ni insultos. Si no te conviene con quien vives, puerta, si no la guantas, puerta, si no la quieres, puerta, y si es ella la que te deja, pues hijo, asúmelo, igual es que no te lo has currado lo suficiente.
Van más de 40, y aún queda año.
NI UNA MAS!!!
