
Malos hombres
Después de episodios de maltrato, incluida orden de alejamiento de la que fue su pareja, una mujer, una mujer cualquiera, de cualquier pueblo de España, consigue rehacer su vida con otro hombre, un hombre que la quiere, que la respeta, que la hace feliz, a ella y a la hija que tuvo con el maltratador. Las dos están contentas y la vida les va bien.
Pero los malos hombres, muchos de ellos cercanos, no dejan de pensar que no se merece tener esa buena vida. Y como creen que las mujeres somos algo así con discapacitadas psíquicas, y no sabemos lo que nos conviene, le quieren hacer entrar en razón para que vuelva con su verdugo, porque al fin y al cabo... sólo le pegaba lo normal.
No valen explicaciones ni razones. Ni ver a esa mujer en una buena época de su vida. Ha de hacer la voluntad de ese hombre, que puede ser un padre, un hermano o incluso un hijo, y amenazando, chantajeando o cualquier cosa que pueda torcer la voluntad de la mujer, intenta por la fuerza que ella regrese a la relación de maltrato anterior. Porque él cree que es lo que debe hacer, y si le dan golpes, que se aguante.
Y si no lo consigue... Ay! Entonces se desatan las furias del pariente, porque al fin y al cabo, las mujeres no tenemos opinión, ni voluntad propia, y sólo debemos hacer lo que los hombres de nuestra vida nos digan, que para eso son hombres y son los que mandan y saben...
Por lo leído en la prensa eso o algo parecido es lo que pasó en Ejea. Un padre que intenta que su hija y su nieta vuelvan con el hombre que las maltrataba.
Que un padre sepa que su hija es maltratada y siga teniendo relación amigable con el maltratador no lo puedo entender. Que intente, por la fuerza, conseguir que vuelva a retomar la relación no me cabe en la cabeza, y que atente contra la persona que la hace feliz es algo inexplicable.
El dolor de esa mujer ha de ser terrible. Que tu propio padre te condene al maltrato no tiene sentido. O sí... En el fondo, ese padre era exactamente como su maltratador, cortados por el mismo patrón.
Los dos eran malos hombres y también hombres malos.
