
MADRE
El miércoles falleció mi madre a los 93 años. Fue una mujer fuerte, valiente, de carácter, con genio...
Hasta hace tres años aún hacía punto y ganchillo. Todos los años tejía botitas de bebé para el rastrillo. Le encantaban las labores, la radio, las películas de juicios...
Se preocupaba en exceso si creía que tardabas en llegar, por lo que cuando me desplazaba a Alcañiz nunca le decía a qué hora saldría, porque sabía que si no "iba a estar con cuidado", como ella decía, ya que tenía un poco de tendencia al drama y a ponerse en lo peor...
Estaba muy orgullosa de todos sus hijos, de sus nietos y sus bisnietos. Ella llegó a Alcañiz hace 66 años y se sentía alcañizana.
Echaré de menos cuando se levantaba un poco la falda o el pantalón y me enseñaba la rodilla deformada por la artrosis, por cuarta vez el mismo día, como si nunca me la hubiera enseñado. También la mirada crítica a mi pelo rizado y algo indomable (en parte herencia suya) cuando iba a salir a la calle y el comentario de siempre "Hija, ¿pero te has peinado?"
Aunque falleció el día 12, hace un año que "nos dejó", una grave enfermedad la alejó de los recuerdos, y aunque nos conocía, no atinaba a saber exactamente quiénes éramos.
Mi madre ha muerto. He dejado de ser HIJA para siempre. Ahora sólo soy MADRE
