Opiniones

Pilar Batanero

La muerte no nos iguala

Después de unos días alejada de esta publicación por causas ajenas a mi voluntad (salud, de la que estoy casi recuperada), habiendo pasado muchas cosas en estos días, he tenido tiempo de reflexionar y observar como hay maneras diferentes de tratar a los muertos.

Murió Rita Barberá y sus “amigos” culparon a todos de su muerte, aunque cuando estaba viva esos mismos amigos ni la saludaban en el senado, no fuese que se les pegase algo.  Casi la canonizan. Sus contrarios hablaron de los procesos judiciales en los que estaba inmersa.

Murió Fidel Castro y hubo división de opiniones, como en los toros.  Para unos la revolución cubana es lo mejor, obviando los presos políticos, las carencias de todo tipo que sufre la población y alabando el sistema sanitario y educativo.

Murió Marcos Ana, preso político del franquismo y casi no se ha nombrado en los telediarios.

Murió el Pastor de Andorra y todos, sin faltar uno, hemos sentido la pérdida de este magnifíco aragonés, un hombre sencillo y esencialmente bueno al que no se le conocían enemigos.

Murieron unos futbolistas brasileños y la prensa, las muestra de dolor, los twits (o como se diga), las publicaciones de Facebook eran una cosa a tener en cuenta.

Mueren todos los días en Alepo muchas personas pero parece que ya estamos inmunizados, y lo dicen como si dijeran la fecha… Los muertos en el Mediterráneo, las mujeres asesinadas… esos hacen poco ruido.

La muerte no nos iguala.



Compartir

Otros artículos de opinión

Image