
Satisfacción
Dice el Gobierno que ya se están notando los efectos de la reforma laboral. Y ponen cara de satisfechos, oiga…
Y si, se están notando lo efectos, pero para mal. Lo que yo veo a mi alrededor no es para sonreír siquiera. Siguen engrosando las listas del paro. Los contratos son siempre en precario. Los salarios son más bajos. Las condiciones laborales son peores, Los despidos son más abundantes y, lo que es peor aún, más baratos…
Aumentan las colas en los comedores sociales, las peticiones del salario social, de ayudar urgentes para pagar la luz, el alquiler…
Se supone que los padres de la patria, los gobernantes y políticos de este país están trabajando para el bien de todos los españoles… pero no se nota nada. O esa en mi percepción.
Seguramente a ellos jamás les ha faltado un plato de comida en la mesa, no han tenido que hacer números para llegar a fin de mes, no saben lo que es no tener dinero ni para lo más imprescindible, ni lo que es perder la casa, el trabajo, la vida y a veces hasta la dignidad…
Luego leemos en la prensa que los gintonics de sus señorías ya no van a ser a precio de economato, que van a tener un precio casi como los cubatas de los garitos nocturnos de marcha en cualquier ciudad. Y me pregunto ¿lo del gintonic en el parlamento está permitido en horas de “trabajo”? Ninguna empresa medianamente seria permite a sus empleados beber alcohol en horario laboral. Si sus señorías beben estando en el parlamento… es que no están trabajando.
