
Tambores
Hace unos días que estoy oyendo tambores. Y no son precisamente los de las bandas de las cofradías zaragozanas, tan amigas ellas de tocar cerca del río, (que también). Lo que estoy oyendo y escuchando son tambores de guerra.
Se ha prendido una nueva mecha en Europa… porque Ucrania es Europa ¿No? Y no dejan de sonar insistentes los tambores de guerra. De momento sin haberla declarado ya van unos cuantos cientos o miles de muertos.
Matar y morir por un trozo de tierra, una idea o una bandera. Dicho así suena hasta romántico (????), pero la realidad es otra. La realidad es que el pueblo, es decir, la gente normal, es la que va a morir enfrentándose con sus vecinos o incluso con su familia por algo que en realidad no tiene que ver con lo que ellos piensan. La triste verdad es que morirán defendiendo los intereses de otros, sobre todo económicos y de poder.
Porque lo que se dirime en Ucrania no es si son más europeistas o rusos, lo que de verdad, de verdad se ha puesto encima de la mesa es quien va a controlar el gas y demás recursos naturales que tiene Ucrania.
Desde los despachos, las cancillerías y lejos del conflicto (mira lo que ha tardado de salir del país su presidente), mandaran a la muerte a miles de personas si no se remedia el lío que hay montado. Nos meterán en el lío al resto. Los americanos ya han hecho amagos… lo rusos también… y nosotros en medio, como si no tuviéramos bastante con la jodía crisis…
Y no dejo de oir los tambores…
