
Indefensión
Ya llega el frío, toca poner las calefacciones, y yo estoy que no vivo porque igual me cortan el gas. Y no porque no pague. Es porque lo pago por partida doble y me niego.
Me explico: En la primavera pasada una amable señorita me telefoneó a mi casa y me ofreció una rebaja en mi recibo del suministro de gas. Tal y como están las cosas me pareció buena idea. El ahorro era de unos 10 euros por recibo, cosa que no estaba mal.
Me explicó que no debía preocuparme de nada, que la nueva compañía era la encargada de darme de baja en la anterior, y que yo no tenía que hacer nada.
A partir del 1 de mayo me empezaron a facturar.
Mi sorpresa fue cuando la anterior compañía también me mandó al cobro su recibo. Como lo tengo (como casi todo el mundo) domiciliado, lo pagué y esperé la factura, porque pensé que tal vez eran unos días que quedaban de facturar o algo así.
El siguiente recibo, después de enfadarme un montón, llamarlos dos veces (me tuvieron al teléfono más de 40 minutos cada vez) devolví el recibo.
He ido a los puntos de atención que tienen cerca de mi casa. He puesto reclamaciones, mandado correos electrónicos, faxes con el nuevo contrato, he vuelto a hablar con ellos por teléfono y no hay manera: La anterior compañía me dice que yo sigo en alta con ellos, y la nueva que me dieron de baja el 1 de mayo... pero a mi me siguen llegando facturas de los dos...
La anterior compañía me ha amenazado con cortarme el suministro por no atender a los pagos, la nueva dice que ellos no tienen la culpa, que ya me dieron de baja.
Mañana me voy a poner una reclamación en la oficina del consumidor, pero me siento totalmente indefensa.
Por ciento, las dos compañías son esas en las que los anteriores presidentes del gobierno y algunos ministros son asesores, y cobran un pastizal... Una empieza por E y otra por I...
